Deportes
El presidente de la Liga sigue poniendo trabas

Tebas sigue mareando con el Convenio: sólo se verá con Rubiales si está el CSD de por medio

  • Francisco Rabadán
  • Redactor jefe de deportes. He tenido la oportunidad de cubrir dos Juegos Olímpicos, varios Mundiales de distintas disciplinas y algún que otro All-Star de la NBA con los Gasol. De Córdoba y sin acento.

Javier Tebas sigue poniendo trabas para renovar el Convenio de Coordinación que expira este 30 de junio. El presidente de la Liga esquiva una reunión cara a cara con Luis Rubiales y ahora apela a la intermediación del Consejo Superior de Deportes después de que éste mismo organismo haya dado la razón a la RFEF en el conflicto de intereses que interpuso la patronal de clubes de fútbol.

Explicándolo de forma simplifica, Rubiales quiere alcanzar un nuevo acuerdo para el Convenio de Coordinación que existe entre RFEF y Liga para la cesión de los derechos del nombre de la competición, el balón y los horarios. La Federación había recibido hasta la fecha una cantidad inferior a los cuatro millones por ceder dichas competencias al organismo de Tebas y exige un nuevo marco con el consiguiente perjuicio económico para las arcas de la Liga.

Tebas, viendo que va a tener que aflojar la pasta, ha empezado a marear la perdiz. Interpuso un conflicto de intereses ante el CSD que perdió –de hecho le instaron a sentarse a negociar–, mientras acordaba sin tener potestad para ello acuerdos con el Santander y Puma en lo referente al nombre de la competición y el balón, respectivamente, más allá del 30 de junio de 2019.

Ahora el presidente de la Liga rechaza reunirse con Rubiales salvo que esté el CSD presente en una clara maniobra para ganar tiempo. Se le convocó el 27 de marzo a intentar resolver un asunto que urge, pero Tebas se niega a acudir a dicha reunión aduciendo otros compromisos. «Sólo iré a las reuniones que diga el CSD», ha argumentado.

De hecho, el mandatario de la patronal de clubes ha dibujado una realidad paralela para seguir adelante sin Convenio, convencido de que no es necesario renovarlo, en una maniobra poco conciliadora. «Esto ya pasó con la época de Villar en el año 2003 y 2004. Existe una disposición adicional que garantiza que haya competiciones de fútbol profesionales aunque no haya convenio», se aferra Tebas en una huida hacia sin mucho futuro. Todo el mundo, incluido él mismo, sabe que se tiene que sentar a negociar.