Tenis: Roland Garros 2026

Sorpresón: Sinner se derrite en el infierno de Roland Garros y queda eliminado a manos de Cerúndolo

El físico del italiano dijo basta cuando estaba a un juego de ganar el partido

Vomitó, sufrió calambres, deshidratación y finalmente fue remontado por Cerúndolo

Sinner Roland Garros

El público de la Philippe Chatrier asiste absorto a un desvanecimiento en toda regla. Lo protagoniza Jannik Sinner, a quien no le queda ni saliva con la que hidratarse. Tenía el partido para ganar tras apuntarse las dos primeras mangas y estar a un juego de hacer lo propio con el partido. Hasta que el sol, enemigo de los tenistas en lo que va de torneo, opinó lo contrario. El italiano sufrió calambres, vómitos, deshidratación y finalmente cayó eliminado (6-3, 6-2, 5-7, 1-6, 1-6) en Roland Garros a manos de Cerúndolo. Roland Garros se queda sin Sinner, sin su potencial ganador.

Las noches de insomnio de Jannik Sinner se cernirán sobre Roland Garros, el escenario de sus tragedias. Un lugar en el que quiere reinar, pero siempre acaba con la corona al suelo. Hace poco menos de un año perdió —remontada imposible de Alcaraz mediante— una final en la que tenía tres puntos de campeonato; en 2024 cayó también contra el murciano en unas semifinales épicas; en 2023 no pasó de segunda ronda contra Altmaier; y en este 2026 el calor le ha fundido. A las 14:00 horas el marcador reflejaba con contundencia.

Dos sets para Sinner y un solo juego le separaba del triunfo (6-3, 6-2 y 5-1). Una hora y 45 minutos después, la remontada era un hecho (6-3, 6-2, 5-7, 1-6, 1-6). Aquellos aficionados que decidieron abandonar su grada en el primer escenario para ir a comer, volvieron con la comida atragantada para ver si lo que se barruntaba era cierto. Y eso que el partido, hasta que Sinner sufrió el fatídico golpe de calor, había transcurrido por una canícula de 34 grados. Pero de pronto, su lenguaje corporal dejó de hablar en términos victoriosos.

El calor le había sacudido de golpe tras más de dos horas de partido. Dejó de moverse, caminaba vencido y con la mirada perdida en el horizonte. Trató de recomponerse con todo. Toalla con hielos, ventilador de cara, hidratación por doquier… Eso cuando podía caminar y no tenía que utilizar su raqueta de bastón. Pero claro, el tiempo corría en su contra. Trataba de recuperar, pero el partido seguía y él no formaba parte del mismo. Solo había una dirección y apuntaba a Cerúndolo, que jugó con inteligencia. Dejadas, movió a Sinner de un lado a otro… A un argentino le van a enseñar de calle.

El calor actuó también en la cadera del italiano, que comenzó a provocarle problemas y ahí sí, se vino abajo por completo. Ni sus dos visitas al vestuario ejercieron como refrigerio. No pudo por más que quiso. Tiró de ese pundonor que tienen los campeones, pero no fue suficiente. Su hoja de ruta pasó por acortar los puntos, pero carecía de fuerza para conectar golpes ganadores. Era la casa por el tejado hasta que se derrumbó. Sinner se va de Roland Garros con la sensación de oportunidad perdida sin Alcaraz. Ahora se busca nuevo rey de la arcilla.

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