Deportes
Euroliga: Real Madrid - Herbalife Gran Canaria

El Real Madrid acaba con un combativo Gran Canaria y sigue invicto (89-76)

El Gran Canaria apretó al final pero Rudy solucionó la papeleta para los suyos con dos buenas acciones

El Real Madrid sigue líder invicto en la Euroliga después de imponerse al Herbalife Gran Canaria (89-76) en la octava jornada de competición gracias al buen trabajo colectivo de los merengues, que no echaron de menos ni a Sergio Llull, ni a Gustavo Ayón, que no fueron de la partida por descanso y precaución.

El conjunto dirigido por Pablo Laso quiso ganar cuanto antes y guardar la ropa. Sin mucho desgaste, con la estrella en la grada, los blancos intentaron buscar la victoria con gran dosificación, pero tuvieron que ponerse el mono de trabajo cuando pensaban que tenían la empresa más que acometida. El ‘Granca’ no quiso dimitir hasta el final.

Con un gran Anthony Randolph –especialmente inspirado en el rebote– la aportación de Walter Tavares resultó providencial para el vigente campeón de Europa, sobre todo en los momentos más comprometidos del partido. El caboverdiano tan solo metió cuatro puntos, pero su trabajo en defensa bien pudo valer –de manera indirecta– más de una decena de tantos.

Y eso que la noche empezó pintada de amarillo. Los de Salva Maldonado, que están atravesando un momento difícil tanto en Liga como en Europa, comenzaron de la mejor manera. Con un parcial de 4-12, y 4/5 en triples -gracias a un sobresaliente Strawberry, que terminó el primer asalto con 11 puntos, una auténtica metralleta desde el perímetro.

El Real Madrid se fue recomponiendo poco a poco, de hecho tuvo que esperar hasta el segundo cuarto para verse por delante en el electrónico. Los locales subieron el listón defensivo e hicieron sufrir al cuadro claretiano. Menos espacio y más dificultad para circular el esférico. Los de Laso dieron un paso al frente para tomar la ventaja (47-43).

Es más, su capacidad defensiva dejó más de cuatro minutos sin anotar a los canarios, que comenzaron a sufrir ante la pérdida de efectividad de alguno de sus mejores hombres. Eulis Báez no perdió fuelle, pero sí Clevin Hannah o Kim Tillie, que desaparecieron del parqué del Wizink Center ante la fortaleza merengue para proteger su aro.

Ahí fue cuando emergió el mejor Tavares, imperial bajo los aros, intimidador cuando el rival estiraba la muñeca. El jugador del Real Madrid, formado en la cantera de los canarios, permitió el acelerón definitivo para que los de Laso no tuviesen problemas, aún así el Gran Canaria realizó una última intentona en los minutos finales.

Del 60-47 al 66-62, con el redebut incluido de Trey Thompkins, pero Rudy solucionó la papeleta para los suyos con dos buenas acciones, una de ellas un triple que desesperó a Salva Maldonado. La canasta zanjó el debate sobre el parqué del antiguo Palacio de los Deportes y certificó la octava victoria de los madridistas en la Euroliga, donde su defensa del cetro no podía ser más apabullante.