Jornada redonda para Alcaraz: camino despejado en Roland Garros
Las derrotas de Tsitsipas y Ruud, potenciales rivales del murciano en octavos y cuartos, liberan su camino hasta las semifinales
Musetti reafirma su candidatura como rival más potente
Segundo paso adelante de Alcaraz en Roland Garros. Inició arrollador, se dejó ir en el segundo set y dio una exhibición de piernas en los dos definitivos para tumbar a Marozsan (6-1, 4-6, 6-1, 6-2) y avanzar a tercera ronda del torneo francés, donde se medirá al bosnio Damir Dzumhur. ¿Cuantas veces ha protagonizado Alcaraz la misma película?
No importa, porque el guion carece de mayor valía cuando el desenlace es feliz y el murciano parece haber convertido en cotidiano aquello de superar sus desconexiones transitorias en mitad de los partidos. Abandonó la Philippe Chatrier con los dos pies en tercera ronda y el porvenir del resto de partidos de la jornada le despejó el camino hasta las semifinales del torneo.
Perricard, el mejor rival que le podía tocar a Alcaraz en tercera ronda, claudicó contra Dzumhur. Tsitsipas, potencial obstáculo del murciano en octavos de final, confirmó su hundimiento al no superar a Gigante y ratificar su caída del top 20 tras la próxima actualización del ranking ATP. Y para mayor beneficio de Alcaraz, Casper Ruud, su hipotético rival en cuartos de final, no pudo con Nuno Borges.
El cuerpo del noruego dijo basta y desplomó las expectativas del flamante campeón del Mutua Madrid Open. Y por si fuera poco, el mencionado Dzumhur sufre unas pequeñas molestias en su rodilla. Después del bosnio, Alcaraz se enfrentaría a Shelton o Gigante en cuarta ronda y ya en cuartos de final tendrá en Tommy Paul o Khachanov sus mayores amenazas. Sí cumplió Musetti, que oposita a verse las caras con el murciano en semifinales.
El italiano, finalista en Montecarlo precisamente ante Alcaraz, al que le ganó un set antes de lesionarse, será el mayor obstáculo antes de una hipotética final contra Sinner presumiblemente. Al murciano se le ve liberado en Roland Garros. Se le vio en la entrevista con Mats Wilander, tras ganar a Fabian Marozsan.
Carlos Alcaraz esperó hasta que el sueco terminara todas sus preguntas para agarrar el micrófono, dirigirse al público de la Philippe Chatrier y arrancarse con el característico cántico que los aficionados franceses repiten por todas las pistas del segundo Grand Slam de la temporada, y que se ha convertido en un himno entre los fans franceses.
La historia del cántico va más allá de 2024 o de 2025. Siendo pequeño, Alcaraz acudió como espectador a Roland Garros, aprovechando que estaba jugando un torneo en categorías inferiores. Sentado en la grada, y escuchando como el público repetía ese cántico, el español se animó a empezarlo, esperando que los demás aficionados le siguieran. Eso, sin embargo, no sucedió y Alcaraz se quedó con una espinita clavada que se quitó este miércoles cuando selló su pase a la tercera ronda en París.
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