Gil Manzano perdonó la roja a Piqué por dos agarrones alevosos
Gil Manzano demostró que el dopaje arbitral del Barcelona nunca tiene fin. En el derbi de Cornellá, el colegiado perdonó dos amarillas a Piqué, en poco más de cinco minutos, por sendos agarrones alevosos a Leo Baptistao, por el que no pitó ni falta, y a Gerard Moreno. El que sí vio tarjeta por protestar la decisión del árbitro fue el espanyolista Naldo, demostrando el doble rasero del colegiado extremeño.
El primero de ellos fue pasado el minuto 35 cuando Leo Baptistao se marchaba solo hacia el área y Gerard Piqué no dudó en sujetarle del brazo. A pesar de los comentarios de Alexanko, venido de otro planeta, en BeinSport asegurando que «es una lucha», la acción no admitía dudas: falta y amarilla porque Piqué no hace intención de jugar la pelota, sólo quiere derribar a Baptistao.
Tres minutos después, Piqué repitió acción, aunque esta vez sobre Gerard Moreno. La amarilla era clamorosa, de manual, encima porque Gil Manzano sí había pitado la falta, pero dejó sin sanción la falta alevosa de Piqué y sí amonestó al espanyolista Naldo por protestar.
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