Deportes
Tour de Francia: Etapa 19

Gana Mohoric y Eslovenia se confirma como superpotencia del ciclismo

  • Francisco Rabadán
  • Redactor jefe de deportes. He tenido la oportunidad de cubrir dos Juegos Olímpicos, varios Mundiales de distintas disciplinas y algún que otro All-Star de la NBA con los Gasol. De Córdoba y sin acento.

Eslovenia es un minúsculo país situado a lomos de Los Alpes con apenas dos millones de habitantes. Si por algo se ha hecho famoso el país en los últimos años ha sido por general deportistas sobresalientes como Luka Doncic, dirigentes controvertidos como Aleksander Ceferin y sobretodo ciclistas majestuosos como Tadej Pogacar, Primoz Roglic o Matej Mohoric.

Este último, vigente campeón en ruta del país, dio una auténtica exhibición en la decimonovena etapa del Tour de Francia para llevarse en una triunfo parcial en el que el protagonismo –y para mal– se lo llevó el equipo Movistar. El único equipo español en liza consiguió meter a tres corredores en la fuga de 40 que se formó y luego, cuando se produjo «la fuga de la fuga» –frase acuñada por Chente García Acosta en el documental El día menos pensadono estuvieron atentos para meterse entre los docena que se jugarían el triunfo final.

Alejandro Valverde, Iván García Cortina y Jorge Arcas estuvieron despistados en el fondo del grupo y no reaccionaron a tiempo para entrar en la escapada de los elegidos. Dentro de ese subgrupo, Matej Mohoric –que ya había ganado en este Tour– realizó un poderoso ataque a 25 kilómetros de meta para marcharse en solitario. Nadie se puso de acuerdo para ir reduciendo la ventaja del esloveno que, en un abrir y cerrar de ojos, sacó 30 segundos y ya no le verían nada más que en meta.

Eslovenia no sólo posee el mejor escalador y contrarrelojista en Pogacar, ni al hombre más sólido en grandes vueltas de los últimos años como Roglic, sino que también cuentan con uno de los rodadores más poderosos del pelotón. Mohoric dio la campanada en el Tour y manda un aviso a navegantes de cara a los Juegos Olímpicos: quieren el oro olímpico. España, mientras tanto, vive un periodo oscuro y parece que sólo un milagro impedirá que este año no nos marchemos de vacío de triunfos de etapa en el Tour.