«Emocionado y feliz». Así se encontraba Enric Mas tras bajarse del podio en Granada. No era para menos. El ciclista balear había ganado su primera Vuelta a España. Tres semanas en las que se ha mostrado como el más fuerte del pelotón, superando todas las expectativas y culminando, por fin, su gran sueño. «Ha sido un camino bonito», señalaba, además de destacar que no ha «tenido ningún imprevisto».
«Por ahora es todo», afirmaba sobre lo que significa este triunfo. «Es la victoria más importante de mi carrera. Han sido muchísimos años, desde que empecé con la bici, que tenía claro que quería hacer algo así. No sé si la palabra es ‘en paz’, pero me siento feliz», revelaba.
Además, tenía unas palabras para su familia, que lógicamente le acompañaron en Granada: «Son la gente que me aguanta día a día. Hay episodios de nervios, tristes y felices y mi familia es la que me aguanta día a día y los que se merecen todo». Por último, hablaba sobre sus posibilidades en el Mundial, que se disputará en dos semaans: «Primero dejadme descansar. En dos semanas corremos y la forma estará. Esperemos llegar descansados y darlo todo de la mejor forma posible».
