El campeón Alejandro Iribas sufre en Portimao y ya mira a la carrera de casa en el Jarama
Fin de semana de contrastes en Portugal para Iribas y Ángel Santos

El campeonato Supercars Endurance dejó un fin de semana de emociones encontradas para la dupla formada por Alejandro Iribas y Ángel Santos al volante del Ligier JS2R, en una cita marcada por la mala fortuna, el ritmo competitivo y decisiones que terminaron condicionando el resultado final.
La primera carrera comenzó con Ángel Santos al volante del Ligier JS2R. Sin embargo, la suerte se torció muy pronto para el equipo. En la reanudación tras un periodo de Safety Car, apenas en la vuelta 3, un Ginetta impactó por detrás contra Santos, dejando al equipo sin opciones de continuar y firmando un doloroso abandono prematuro que se tradujo en un cero en el casillero.
En la segunda manga, el equipo salió decidido a resarcirse. Alejandro Iribas tomaba la salida desde la P13, protagonizando una actuación sobresaliente en el primer stint. Con un ritmo muy competitivo y ejecutando varios adelantamientos, el piloto madrileño logró remontar hasta dejar el coche en quinta posición de la categoría GTX antes del cambio de piloto.
Tras el relevo, Ángel Santos tomó los mandos para completar la carrera, que finalizaría neutralizada detrás del Safety Car. Inicialmente, y tras diversas sanciones a rivales, la dupla Iribas-Santos ascendía hasta una meritoria tercera posición en GTX, lo que suponía un merecido podio tras el gran trabajo realizado en pista.
No obstante, horas después llegaría el revés definitivo: una sanción de 10 segundos por Unsafe Release durante el cambio de piloto relegó al equipo hasta la octava posición final en GTX, dejando un sabor especialmente amargo tras haber demostrado potencial para luchar por mucho más.
Un fin de semana duro para el equipo, que pese a todo logró rescatar 8 puntos en la segunda carrera tras el cero de la primera.
Ahora, toca pasar página y centrarse en la próxima cita del calendario. El Circuito del Jarama, del 5 al 7 de junio, será la oportunidad perfecta para levantarse, reaccionar y volver más fuertes.