El Barça gana sin despeinarse al Celta
El Barcelona gana cómodamente al Celta de Vigo (2-0) y se va al parón de Navidad con buenas sensaciones. Los de Ernesto Valverde dejan la brillantez a un lado y consiguen ser un equipo consistente. Dembélé y Leo Messi, autores de los goles de un equipo que lleva cuatro victorias consecutivas en Liga
El Barcelona ni se inmuta ni se despeina. Y tampoco sufre. El equipo azulgrana camina con buen pie en Liga y sigue ganando sin brillar, pero vence, que es al final lo más importante. El conjunto catalán se quitó este sábado al Celta de Vigo (2-0) y cierra el año en el liderato en solitario. No está mal.
Ni fue el mejor ni tampoco el peor partido de un Barcelona que se ha convertido en un equipo solvente y eso es lo que más contento debe tener a Ernesto Valverde. Frente a la irregularidad de aquellos partidos antes del último parón por selecciones, el Barça es ahora un equipo consistente que si bien está alejado cada vez más del denominado, en el Camp Nou, como buen fútbol si saca los partidos sin problemas.
Dembélé sigue de dulce
El Celta peleó, lo intentó pero ahí se quedó. El Barcelona dominó en todo momento un encuentro que deja a los culés otra semana más en el liderato, puesto que tendrá hasta 2019. Lo consiguió gracias a un buen partido coral de los azulgrana en el que destacó, como siempre, Leo Messi. Del argentino nacieron los dos goles culés.
El primero fue de un Dembélé cada vez más entregado a la causa. Ovacionado por el Camp Nou, el francés se lo cree e incluso se gana el crédito de seguir como ahora. Si marca goles cada partido, qué más dará que se quede «dormido» entre semana. Este sábado empujó un balón rechazado por Rubén Blanco, portero del Celta, a un disparo de Messi. Aunque todo era muy fácil, lo fácil también hay que hacerlo.
Messi no duda
Entre un posible penalti de Lenglet por manos, dos ocasiones aisladas del Celta y aplausos a Iniesta al aparecer por la pantalla del Camp Nou (está en Barcelona pasando sus vacaciones), Leo Messi se encargó de sentenciar un encuentro frío, con un aroma ya a fin de curso. Cuando el descanso llamaba ya a los dos equipos, Messi pilló desprevenida a la defensa gallega y en una nueva asociación con Jordi Alba metió el 2-0, el resultado que al final acabó ‘matando’ un partido sin alma en la segunda parte.
Se pudo meter el Celta en el partido con una gran ocasión de Brais desde la frontal con un buen disparo al palo contrario que dejó a Ter Stegen clavado. Era el inicio de la segunda mitad, en la que después el cuadro vigués, ya en el tramo final, tuvo otra clara de Fran Beltrán sacada en la misma línea por Ter Stegen y Suárez. Fue lo único del Celta que no fue tan peligroso para el Barça como en los últimos años pero que tampoco se fue dolorido del Camp Nou.
Sin prácticamente sudar el Barcelona se llevó una victoria cómoda, alcanza los cuatro partidos seguidos ganando, todos sin recibir goles, y se va a comer los turrones con felicidad: líderes en solitario, con tres puntos por encima del Atlético de Madrid y ocho del Real Madrid, que tiene un partido menos.
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