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ATP 500 de Doha 2026

Alcaraz supera a Rublev y peleará por su segundo título del año en la final de Doha

El número uno del mundo derrotó al ruso en dos sets en un partido repleto de alternativas

Carlos Alcaraz, con once triunfos e invicto en 2026, se enfrentará al ganador del Fils-Mensik en la final

Así lo hemos contado, en directo

Carlos Alcaraz buscará en Doha (Qatar) su segundo título de la temporada. El tenista español venció en dos sets (7-6 y 6-4) al ruso Andrey Rublev y ya espera rival en la final de torneo qatarí. En un partido de muchas alternativas, y en más de dos horas de juego, el número uno del ranking necesitó de cinco bolas de partido para superar al número 14 del ranking ATP. Sin Jannik Sinner, fuera de combate en cuartos, Alcaraz se medirá mañana al ganador del duelo entre Arthur Fils y Jakub Mensik.

El enfrentamiento directo entre ambos dictaba un 4-1 favorable al murciano, aunque estos triunfos no estuvieron exentos de sufrimiento. Se vio en el inicio del choque en Doha, donde Rublev ostentaba, hasta hoy, la corona de campeón. Con ese ímpetu de quien defiende lo que es suyo, el ruso empezó sorprendiendo a Alcaraz. Encontró las líneas con su derecha, un golpe que funciona como termómetro de su confianza y con el que amenazó con dos bolas de break en el primer turno de servicio de su rival.

El número uno del mundo reaccionó, obligado por el impetuoso arranque del ruso. Alcaraz también se sirvió de los límites de la pista para salvar la última de las dos opciones de break que enfrentó y superar la papeleta. El murciano conoce el camino para ganar a Rublev y no se desvió. Aguantó sus embestidas y esperó a que apareciera el error -sin privarse de lujos cerca de la red cuando tocaba pasar al ataque- en el irregular juego del ruso. Así llegó la ventaja para Alcaraz, que en el quinto juego se sirvió de un fallo no forzado de Rublev para romper su saque.

El tenista de El Palmar pudo cerrar la primera manga por la vía rápida, con bola para ponerse 5-2 arriba. No lo aprovechó y lo acabó pagando. En su quinta oportunidad, con su rival sacando para cerrar el primer set, el ex Top 5 necesitó de una doble falta del español para vencer por fin al resto. A Alcaraz no le sentó bien que Rublev protestara a Mohamed Lahyani, juez de silla, antes del punto que supuso la rotura. Se guardó la rabia para devolver el break y servir de nuevo para apuntarse la primer manga. El resultado al saque fue el mismo. Alcaraz bajó revoluciones y le concedió a su rival la vida extra del tiebreak. Esta vez no falló. Tras 63 minutos de montaña rusa emocional y tenística, el favorito decantó la balanza a su favor con 7-3 en el desempate.

Alcaraz volvió a sufrir para cerrar el set

La segunda manga inició con la misma tónica que la primera. Alcaraz sufriendo al saque y Rublev sin éxito en las opciones de rotura. El murciano sí lo tuvo. Dos derechas cruzadas del campeón en Australia bastaron para llevarse el primer juego al saque de Rublev: 2-0. El contexto invitaba a que el ruso tirara el partido y pusiera su cabeza en el torneo de Dubai de la próxima semana. Sin embargo, persistió con 3-0 en contra e igualó a tres ‘tirando’ de potencia con la derecha.

Al número uno le tocó ponerse de nuevo el mono de trabajo. Presionó a Rublev al saque y se llevó el gato al agua en el 4-3. Alcaraz se enfrentó a los fantasmas del primer set, donde desperdició dos oportunidades cuando sacaba para llevarse la contienda, y estos no tardaron en aparecer. Hasta tres bolas de partido tuvo el murciano para cerrarlo al saque, pero la ansiedad y la reacción de Rublev alargaron un juego más la contienda.

Cuando todo parecía encaminado hacia el 5-5, Alcaraz aceleró -aunque volvió a no convertir otro punto de partido- para llevarse el set y la semifinal tras más de dos horas. El español gritó, de alivio y con rabia, tras una auténtica montaña rusa de partido con nueve breaks en total. Sin el brillo del Open de Australia, Alcaraz ha dado muestra de su mejoría a nivel mental en un torneo en el que no ha necesitado de su versión estelar para imponerse. 11-0 es su balance en el 2026. Sólo le separa la final, con Fils o Mensik, para sumar un título inédito en su palmarés.