La afición del Barcelona presente en el Metropolitano este domingo se mofó del Atlético de Madrid tras escuchar el nombre de Julián Álvarez en el momento de sonar las alineaciones. La hinchada culé aplaudió al delantero argentino, sabedores de que su club hizo todo lo posible para ficharlo el pasado verano y conscientes de que en el futuro podría ser jugador blaugrana.
Julián Álvarez tuvo un verano complicado, que empezó durante el Mundial diciendo que quería una transferencia para cumplir «su sueño». Y ese destino era el Barcelona. La afición del Atlético todavía no le ha perdonado por aquellas palabras.
La afición del Barcelona, en cambio, estaba muy ilusionada por la llegada de Julián Álvarez a su equipo y le siguen teniendo un gran cariño. Entienden que dio el paso de marcharse, pero el Atlético nunca le dejó. No le culpan y por ello le tienen cariño.
