Curiosidades
Verano

Te han engañado siempre: ¿El moreno de playa es el mismo que el de piscina?

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Llega el verano, y uno de los mejores planes para disfrutar de esta época del año es tomar el sol en la playa y en la piscina. Siempre hemos oído decir que, según el tipo de moreno que queramos conseguir, debemos tomar el sol en un lugar o en otro. Pero, ¿realmente esto es así?

¿El moreno de playa es el mismo que el de la piscina?

Pues bien, lo cierto es que sí. El moreno de playa es el más bonito y rápido, según la opinión de los expertos. Mientras, el de la ciudad, el que podemos obtener en la piscina, es más «opaco».

La doctora Sofía Ruiz del Cueto, de la clínica Mira&Cueto, explica: «La diferencia es que en la playa, el yodo marino y el reflejo de los rayos sobre la arena blanca, hacen que se potencie la actividad de la melanina», según recoge el diario ‘ABC’.

Hay que tener en cuenta que cuando tomamos el sol en la playa, al estar junto al mar el nivel de humedad es alto, de forma que la piel se ve más hidratada. Mientras, el bronceado de la ciudad es más «opaco» porque la sequedad propia del aire urbano hace que la piel se descame.

Es importante tener especial cuidado a la hora de bañarse en la piscina o en el mar. El agua refleja la radiación solar y actúa como un espejo, así que el riesgo de sufrir quemaduras solares se multiplica. Al efecto espejo hay que sumar que en el agua no sentimos la sensación de calor, y no percibimos que nos estamos quemando.

La arena de la playa también puede reflejar los rayos del sol, así que podemos quemarnos incluso si estamos debajo de la sombrilla. Aunque esto es algo que muchas personas no saben, el lugar donde la luz solar es especialmente dañina es la montaña. La razón es que la capa atmosférica es más fina y, en consecuencia, nos protege menos.

Consejos para tomar el sol

Es importante limitar el tiempo de exposición, y evitarla en las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 16:00 horas. Además, la exposición al sol debe ser progresiva; no es una buena idea pasarse el primer día de playa o piscina tres o cuatro horas tomando el sol.

Por supuesto, debemos elegir un buen protector solar, preferiblemente de SPF50+. El protector debemos utilizar todos los días, tanto en el rostro como en el cuerpo.

Además del fotoprotector, tenemos que utilizar unas gafas de sol con protección contra los rayos UV y un sombrero.