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Historia

Las frases de Sócrates que son toda una enseñanza hoy

El filósofo Sócrates vivió en la Antigua Grecia. Nació en el año 469 a.C y sus pensamientos todavía existen y sirven hoy para muchas cosas de la vida. Por esto conviene repasar las frases de Sócrates.

Debes conocer sus pensamientos y si los lees a diario seguro que te ayuda a encauzar tu vida.

Las mejores frases de Sócrates

Deseo que la gente ordinaria tuviese el poder ilimitado de hacer el mal y, después, el poder ilimitado de hacer el bien.

No hagas nada que sea vergonzoso, ni en presencia de nadie ni en secreto. Sea tu primera ley… respetarte a ti mismo.

Me llamo a mí mismo guerrero pacífico, porque las batallas que libramos se producen en el interior.

Las almas de todos los hombres son inmortales, pero las almas de los justos son inmortales y divinas.

Es peor llevar a cabo una injusticia que cometerla, ya que quien la comete se transforma en injusto pero el otro no.

Es mejor cambiar de opinión que mantenerse en la errónea.

Los niños de hoy son tiranos: contradicen a sus padres, engullen su comida y actúan como tiranos ante sus profesores.

Las almas ruines sólo se dejan conquistar mediante regalos.

La envidia es la úlcera del alma.

Preferiría que las multitudes estuviesen en desacuerdo conmigo que encontrarme fuera de armonía conmigo mismo.

Cualquiera que sostenga una opinión verdadera sobre un tema que no entiende es como un hombre ciego en el camino correcto.

Ni los reyes ni los gobernantes llevan el cetro, sino los que saben mandar.

El paso del tiempo arruga tu piel, pero la falta de entusiasmo arruga tu alma-

Los poetas no crean poesía a través de la sabiduría, sino a través de una especie de inspiración que puede ser encontrada en profetas o videntes, ya que pueden decir muchas cosas bellas sin saber lo que significan.

No hago más que ir persuadiendo a todos, grandes y pequeños, a no enfocarse en sus personas o en sus propiedades. Preocúpense, sobre todo, por mejorar el alma.

El único conocimiento verdadero es saber que no sabes nada.

Nadie sabe si la muerte puede o no ser la más grande de todas las bendiciones para un hombre, pero los hombres la temen como si supieran que es el mayor de los males.

El amigo debe ser como el dinero; antes de necesitarlo, es necesario saber su valor.