Trucos

La razón por la que muchas personas echan sal a la manzana antes de comérsela: «El resultado es distinto»

Echar sal a la manzana
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Hay pequeños trucos de cocina que parecen absurdos hasta que entiendes lo que realmente ocurre detrás. Y éste de echarle sal a una manzana entra de lleno en esa categoría. A simple vista parece una mezcla extraña, pero sirve para explicar uno de los errores más habituales que cometemos al cocinar: pensar que un plato queda soso porque «le falta sal», cuando muchas veces el problema no es la cantidad, sino el momento en el que la añadimos.

La clave está en el tiempo, ya que la sal no «funciona» de inmediato. Necesita unos minutos para extraer parte del agua del alimento, disolverse y repartirse por el interior. Durante ese proceso reduce el amargor, suaviza la acidez y hace que nuestro cerebro perciba con más intensidad los sabores naturales

El truco de echarle sal a la manzana que se ha hecho viral

@eric.avito⬇️ Este truco parece una broma… ⬇️ Hay gente que piensa que cocina soso porque “no le echa suficiente sal”. Y sí, a veces puede ser el motivo, así que te aconsejo salar la comida de más por lo menos una vez y ver si cambia la cosa. Pero spoiler: casi nunca es eso ❌ El problema suele estar en el momento, no en la cantidad. Este experimento explica por qué algunos platos tienen sabor plano por dentro y exagerado por fuera, y cómo arreglarlo sin añadir ni un gramo más de sal 🧠 🍅 Yo esto lo llevo haciendo un par de años y he notado una diferencia enorme. Antes cortaba y salaba los tomates justo antes de comerlos. Ahora los corto, los salo y hago otras cosas durante un buen rato, y el sabor se dispara 🧂 La sal no actúa al instante, necesita tiempo para moverse, disolverse y repartirse dentro del alimento. Si la usas tarde, solo se queda en la superficie 🍎 Cuando dejas reposar un alimento salado, pasa algo curioso: pierde un poco de agua, la sal se integra y el sabor se concentra desde dentro, no desde fuera 🧠 A nivel sensorial, la sal no solo “sala”, también reduce el amargor, suaviza la acidez y hace que el cerebro perciba más intensamente los sabores naturales 🥩 Por eso los marinados (como la carne marinada) funcionan tan bien, no es magia: es química básica y tiempo. Da igual si es carne, verduras, fruta o huevos 🍇 Aplicado al día a día, cambia todo: si salpimentas antes y dejas reposar mientras cocinas lo demás, ingredientes normales se convierten en bombas de sabor sin hacer nada raro La próxima vez que algo te quede “correcto pero sin gracia”, no añadas más sal al final. Prueba a adelantarla unos minutos y deja que haga su trabajo. Tu paladar lo va a notar… y mucho!♬ original sound – eric.avito

«Si te comes una manzana con sal vas a cocinar diez veces mejor. Suena como la mayor tontería del mundo, pero hazme caso si tu comida a veces queda sosa. El problema no es cuánta sal hayas usado, sino cuándo la has usado.
Y para demostrarlo vamos a hacer un experimento y te animo que tú también lo pruebes en casa. Corta una manzana en seis trozos y echa la misma cantidad de sal a cada uno, sin pasarte».

Aunque sólo repose unos minutos, la sal extrae parte del agua de la manzana, se disuelve y posteriormente vuelve a integrarse. Ese proceso hace que el sabor natural se intensifique, al tiempo que reduce el amargor, suaviza la acidez y potencia la percepción del sabor. Cuando pasan unos minutos, la sal potencia los matices de la fruta y resalta incluso su dulzor natural.

Por otro lado, para evitar que la manzana se oxide, existen varios trucos sencillos y muy eficaces. Uno de los más recomendados por los expertos consiste en disolver media cucharada de sal en un litro de agua y dejar los trozos de manzana en remojo durante unos cinco minutos. Después sólo hay que aclararlos con agua fría y guardarlos en un recipiente hasta el momento de consumirlos.

En la misma línea la miel contiene compuestos que ayudan a frenar la oxidación. Basta con mezclar dos cucharadas de miel en un bol con agua y dejar las rodajas de manzana durante aproximadamente un minuto. De esta manera, se pueden mantener en buen estado durante varias horas. Finalmente, otra opción muy práctica es colocar la manzana ya cortada en un recipiente con agua fría durante cinco minutos y cubrirlo con papel film para evitar el contacto con el aire.

La Fundación Española de Nutrición recuerda que «la manzana aporta hidratos de carbono fundamentalmente en forma de azúcares como fructosa, glucosa y sacarosa, y contiene cantidades apreciables de fibra, tanto soluble como insoluble, siendo esta última la más abundante. Contiene también dihidroxichalconas (como la floretina que está presente en su forma glucosídica denominada floridzina), un tipo de flavonoides que se encuentran exclusivamente en las manzanas y sus derivados».

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias