Piojos: tipología y características más destacadas
Existen tres clases distintas de piojos, ¿las conoces?
Hans Christian Andersen, escritor danés, sobre sus visitas a España: "En ninguna otra ciudad española me he sentido más feliz"
Don Quijote (1605) sobre el amor: "Cuando se mira en la hermosura del alma, y no en la del cuerpo, nace el amor"
La reflexión de Frida Kahlo, pintora mexicana, sobre el amor: "Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer"
Los piojos son quizás, junto a las moscas y los mosquitos, los insectos más desagradables y molestos de todo el planeta. Los evitamos a toda costa, aunque normalmente sea muy complicado escapar de ellos. Para los que todavía no lo sepan, los piojos son en realidad una especie de parásito externo, conocido científicamente como phthiraptera. Se alimentan de sangre caliente, células muertas y secreciones sebáceas, que consiguen principalmente de aves y mamíferos como nosotros.
Su estructura anatómica es de lo más compleja, la cual han adaptado a su forma de vida y alimentación. Son capaces de adherirse a la superficie corporal de sus “víctimas”, gracias a unas garras fuertes y muy desarrolladas. Algo que dificulta su localización y posterior eliminación. Quién haya pasado por este trago, sabe de lo que hablamos.
Tipos de piojos
Estos parásitos pueden clasificarse según la zona de nuestro cuerpo en la que aparecen. La más común de todas es la cabeza, que recibe el nombre de pediculus humanus. Como ya sabéis, estos se transmiten por el contacto, directo o indirecto, con una persona ya afectada. El síntoma más recurrente es una fuerte picazón en el cuero cabelludo. Si no son detectados a tiempo, los piojos pueden anidar y colocar huevos sobre tu cabeza, de los cuales nacerán más de una decena de liendres al día.
Otra especie, conocida como pediculus humanus corporis, se encuentra en la zona del torso y las piernas. Son más grandes y habitan en los pequeños pliegues de nuestra ropa. Desde allí, se alimentan de nuestra sangre, provocando un intenso escozor. Eso sí, es mucho más sencillo evitar a este tipo de piojos. Solo debemos tener una higiene corporal adecuada y lavar nuestra ropa con asiduidad.
La última de todas es quizás también la más desagradable. Nosotros las conocemos como ladillas, aunque su nombre científico es phthirus pubis. Residen en el vello púbico y axilar, un lugar idílico para su reproducción. Se transmiten al mantener relaciones sexuales con una persona que ya está infectada, así como al compartir su ropa íntima. Los síntomas comenzarán a aparecer a las dos semanas de haber tenido el primer contacto.
Temas:
- Piojos
Lo último en Curiosidades
-
Don Quijote (1605) sobre el amor: «Cuando se mira en la hermosura del alma, y no en la del cuerpo, nace el amor»
-
La reflexión de Frida Kahlo, pintora mexicana, sobre el amor: «Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer»
-
Arqueólogos no dan crédito: recuperan bloques gigantescos pertenecientes a una de las siete maravillas del mundo antiguo bajo el mar Mediterráneo después de 1.600 años
-
Dalí, pintor español, sobre la vejez: «Muchas personas no cumplen los 80 años porque intentan durante demasiado tiempo quedarse en los 40»
-
La desconocida reflexión de Paul McCartney, músico (84 años) sobre la actitud: «La tristeza no es tristeza, es felicidad con una chaqueta negra»
Últimas noticias
-
Marlaska retira los chalecos antibalas a guardias civiles de Seguridad Ciudadana para entregarlos a otras unidades
-
Mbappé arremete contra Paraguay: «Si tenemos que meter las manos en la mierda, las metemos»
-
Avance de ‘Una nueva vida’ de hoy, 5 de julio: Suna llama asesino a Abidin
-
La vitamina C se convierte en el activo imprescindible del verano
-
Roba un coche de alquiler valorado en 30.000 euros y le acaban pillando por aparcarlo mal en Menorca