Curiosidades
Hogar

El peligro de las freidoras de aire que nadie te había contado

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La freidora de aire se ha convertido en el electrodoméstico de moda en los hogares. Tal y como su propio nombre indica, permite freír los alimentos a través de aire caliente que circula en su interior a gran velocidad. De esta manera, se reduce el uso y la ingesta de aceite, y las comidas son mucho más saludables. Ahora bien, a pesar del amplio abanico de beneficios que ofrecen las freidoras de aire, también hay algunos peligros que conviene conocer de antemano.

¡Cuidado con las freidoras de aire!

Lo primero a tener en cuenta es que no por cocinar los alimentos en una freidora sin aceite son necesariamente saludables. Es cierto que aportan menos grasas que con la fritura tradicional, pero no hay que abusar de ellos. Por ejemplo, las croquetas son alimentos con un alto contenido en grasas y que aportan muchas calorías. ¿Son más sanas si las preparamos en una freidora de aire que en una freidora tradicional o en la sartén? Sí. ¿Son saludables? No.

A esto hay que sumar, según un estudio realizado por expertos de la Organización de Consumidores y Usuarios, existe la posibilidad de que se produzcan sustancias tóxicas como la acrilamida. La razón es que en una freidora de aire los alimentos tardan en cocinarse el doble que en una freidora tradicional. Son sustancias químicas que se crean al cocinar alimentos ricos en almidón a altas temperaturas.

Por supuesto, hay que seguir al pie de la letra las instrucciones del fabricante. Todas las marcas aconsejan utilizar una cucharada de aceite para que los alimentos no se queden excesivamente blandos, sin cocinar por la parte inferior y poco crujientes. Con una cucharada es suficiente para freír croquetas, verduras, patatas y otros alimentos congelados.

Sin embargo, hay que tener cuidado con no añadir más aceite del necesario. De lo contrario, los alimentos, además de ser menos saludables, se calientan en exceso y algunas partes pueden llegar a quemarse.

Otro de los errores más comunes es el de no desenchufar la freidora de aire después de usarla. Hay que desenchufarla para que no se encienda por accidente. Y, por último, es fundamental no cargar la cesta en exceso ni que la freidora supere la temperatura recomendada.

Estos son los principales peligros de las freidoras de aire de los que alertan los expertos. Aún así, siguen siendo pequeños electrodomésticos muy recomendados en los hogares, pero es importante conocer los riesgos antes de hacer la compra.