Curiosidades
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Mejor que el vinagre y el bicarbonato de sodio: un remedio casero limpia la parrilla de la barbacoa en segundos y sin rascar

Los granos de café son la solución perfecta al vinagre y bicarbonato de sodio para limpiar la parrilla después de una barbacoa. Este producto eliminará de forma rápida los restos de comida que han quedado calcinados y pegados a las barras, además de la grasa incrustada en el metal y que tanto cuesta limpiar después de un buen homenaje. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre el truco casero para limpiar tu barbacoa durante este verano.

La barbacoa es una de las grandes protagonistas durante los meses de verano, donde muchas reuniones se celebran alrededor de unas brasas y unos buenos trozos de carne o verduras. Esto es un clásico de esta época y, viendo las altas temperaturas en las que estamos sumidos en la segunda semana de agosto, todo hace indicar que este acto se alargará. Porque quien tiene una barbacoa tiene un tesoro y, para conservarlo de la mejor manera, hay que realizar ciertos cuidados para que la parrilla no coja suciedad.

En los últimos tiempos han aparecido en el mercado otras alternativas, como las planchas que pueden darle un toque especial al producto… pero como una buena parrilla no hay nada. Ya sea en forma de las nuevas barbacoas americanas que hacen una oda a la limpieza o las clásicas rejillas con las que se pueden hacer unas brasas utilizando un cubo de obra, lo más importante es cocinar la carne en su punto justo para deleitar a los comensales. Y aquí también influye que toda la zona esté impoluta.

El truco para limpiar la barbacoa en verano

Siempre se ha dicho que la mezcla entre vinagre y bicarbonato de sodio es lo mejor para limpiar las barbacoas después de un festín, pero ahora expertos también han desvelado un truco más fácil y económico que estos dos productos: los granos de café. Este producto acabará ipso facto con los restos de comida quemada que son difíciles de eliminar y con los restos de grasa que se quedan incrustadas entre las rejillas.

¿Y por qué el café? Expertos han dejado claro que estos posos de café tienen una textura granulada que los hace ser un abrasivo perfecto para los restos que pueden quedar después de hacer una barbacoa, ya que contienen ácidos que eliminarán todas las manchas que queden.

Y su modo de empleo también resulta bastante sencillo. Sólo tendrás que verter una pequeña cantidad de café frío sobre las rejillas de la barbacoa y dejar a este producto actuar. Es importante dejar que se enfríe la barbacoa por completo y después proceder a limpiar todos los restos que saldrán fácilmente por el uso del café. Si hay manchas más complicadas, podrás echar más posos de café, siempre frío, y esperar antes de proceder a la limpieza total con un paño o un periódico que contenga esta sustancia.

Una vez hayas completado esta acción, después sólo tendrás que enjuagarla con agua tibia y limpia. Y muy importante: tendrán que secarse por completo para evitar que se oxiden, ya que este material es muy propenso a ello. Así que un truco muy recomendable para limpiar la barbacoa es reutilizar los posos de café que te han quedado del desayuno y verterlos en la barbacoa.