Marruecos descubre una solución a la sequía y se convierte en referente para el resto del mundo
Lo que Marruecos acaba de decidir sobre el agua potable debería hacer reflexionar a España: el 60% del mar antes de 2030
Marruecos no se anda con chiquitas: pretende que el 60% de su agua potable proceda del mar antes del año 2030
Los expertos coinciden: el Umbral de Camarinal puede ser el punto de inflexión en el megatúnel que va a unir España y Marruecos
Uno de los países que más sequías ha sufrido en los últimos años, como es Marruecos, ha dado con la tecla para poner fin a largo plazo a un problema que sufrirá la mayoría del mundo: la escasez de agua. Marruecos se ha convertido en los últimos años en uno de los líderes en la lucha contra las sequías.
Los marroquíes han sido capaces de estructurar una estrategia mediante una inversión histórica en desalinización que supera los 12.000 millones de euros. Esta inversión es parte de un plan nacional que ha sido dotado con un presupuesto total de 36.000 millones de euros hasta 2050.
El fin de este plan y de esta inyección de capital a este proyecto es que el 60% del suministro de agua potable de todo el país provenga directamente del océano para el año 2030.
¿En qué se basa el plan nacional?
Este Plan Nacional del Agua está capacitado de un capital de 36.000 millones de euros. El país cuenta con 17 plantas operativas, tiene 4 en fase avanzada de construcción y planea levantar otras 9 a corto plazo. La intención de este proyecto es alcanzar las 50 plantas en 2050.
La gran joya de la corona de este proyecto es la megaplanta de Casablanca. La planta desalinizadora más grande de África y que funciona 100% con energía eólica renovable. Comenzará su primera fase en 2027 y, tras un año de construcción, se espera que produzca unos 300 millones de metros cúbicos de agua dulce al año. Para poner en contexto su capacidad, esta única planta podrá abastecer de forma continua a 7,5 millones de personas.
Secreto del éxito
La buena fama de este plan no reside como tal en la gran inversión, sino en la eficiencia demostrada de este modelo energético asociado.
El gran problema que han tenido los sistemas de desalinización es el alto gasto eléctrico que requiere la tecnología de ósmosis inversa. Marruecos está conectando las plantas con otros proyectos de energía renovable de energía solar y parques eólicos en zonas desérticas. Esto permite aprovechar recursos naturales para crear energía y abaratar costes.
Este plan marroquí incluye una gran línea de transmisión de 1.400 kilómetros y 3.000 megavatios de capacidad para canalizar la energía limpia producida en el sur del país hacia los centros de desalinización, abaratando los precios de producción por metro cúbico.
Uno de los pilares de este proceso es la sostenibilidad ambiental. El uso de energías renovables minimiza la huella de carbono del proceso. Esta buena imagen del mundo contrarresta el impacto ecológico de la generación de la salmuera marina. La salmuera marina es el residuo líquido hiperconcentrado de sal y productos químicos que sobra tras el proceso de desalinización.
Temas:
- Curiosidades
- Marruecos
- Sequía