Reflexión

Mario Vargas Llosa, escritor y premio Nobel de Literatura: «Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida»

Mario Vargas Llosa. Fotografía: Daniele Devoti from Padova, Italy, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
Mario Vargas Llosa. Fotografía: Daniele Devoti from Padova, Italy, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

La trayectoria de Mario Vargas Llosa representa uno de los capítulos más brillantes de la narrativa universal. Este escritor, nacido en Arequipa el 28 de marzo de 1936, lideró el fenómeno editorial del boom latinoamericano, junto a figuras como el argentino Julio Cortázar o el colombiano Gabriel José García Márquez.

Más allá de su fallecimiento en Lima el 13 de abril de 2025, su legado permanece intacto a través de una producción literaria inmensa que incluye veinte novelas y múltiples ensayos. Su obra abarca desde la experimentación hasta el realismo más crudo, y constituye un manifiesto de disciplina y entrega absoluta al oficio de la palabra.

El reconocimiento a su labor alcanzó su punto álgido con la concesión del premio Nobel de Literatura en 2010. Sin embargo, para entender la magnitud de su figura, resulta imprescindible volver al instante temprano en su vida donde la lectura cambió su destino.

Aprender a leer: el punto más importante en la vida del Nobel de Literatura latinoamericano

La trascendencia de la lectura en la formación de Vargas Llosa supera los premios o el éxito de ventas.  La pasión por leer permitió que, desde muy joven, el futuro académico soñara con mundos que más tarde plasmaría en títulos fundamentales como La ciudad y los perros o Conversación en La Catedral.

Según destaca la publicación Historia National Geographic, este vínculo con el libro fue lo que sostuvo su curiosidad durante casi nueve décadas. El escritor siempre defendió que el acto de sumergirse en una historia ajena es la mejor forma de comprender las tensiones entre el poder y la resistencia del individuo.

Gracias a la lectura, logró una formación autodidacta y profunda que lo llevaría a ganar el Premio Cervantes en 1994 y a ingresar en la Real Academia Española ese mismo año. Su éxito fue la consecuencia directa de haber considerado el leer como el eje central de su experiencia vital.

El camino de un premio Nobel de Literatura hacia la excelencia

La disciplina de este autor arequipeño se tradujo en una carrera jalonada por los premios más prestigiosos del ámbito hispánico. Desde el galardón Biblioteca Breve en 1962 hasta el Planeta en 1993, cada reconocimiento confirmaba la vigencia de su estilo.

Su capacidad para retratar la pasión, el deber y el deseo lo convirtió en un referente indiscutible, siendo el último gran maestro de nuestra lengua en recibir el premio Nobel de Literatura por parte de la Academia Sueca.

Asimismo, su ingreso en la Academia de la Lengua Francesa en 2023 marcó otro hito sin precedentes, al ser el primer miembro con una obra escrita totalmente en un idioma extranjero. Basados en los registros de su carrera, incluso su último libro, Le dedico mi silencio, funciona como una reflexión sobre el arte y la identidad peruana.

Hoy, la importancia de este premio Nobel de Literatura radica en haber mantenido una curiosidad intacta por los dilemas morales y científicos de su tiempo. A través de la lectura de sus obras, como La fiesta del Chivo, el público puede acceder a una cartografía detallada de las estructuras de poder que rigen el mundo moderno.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias