Mahoma y su reflexión sobre la ansiedad: «No paséis el tiempo soñando con el pasado y con el porvenir; estad listos para vivir el momento presente»
El profeta dejó una enseñanza sobre la importancia de no quedar atrapados en los errores de ayer ni en el miedo a lo que todavía no ha sucedido
No tienes que borrar fotos para solucionar el problema de espacio en tu móvil Android; en realidad tienes que encontrar la basura oculta que casi nadie conoce
Según la psicología, devolver el carrito de la compra a su lugar designado en el supermercado no sólo es una muestra de organización, sino también de un fuerte sentido de responsabilidad colectiva
Los expertos en interiorismo lo confirman: poner el cubo de basura debajo del fregadero está bien, pero hay una alternativa más cómoda y práctica

Vivir constantemente pendiente de lo que ocurrió o de lo que podría ocurrir puede impedir disfrutar del único momento sobre el que realmente tenemos capacidad de actuar, que es el presente. Esta idea aparece en una conocida reflexión de Mahoma, que invita a afrontar la vida con una mirada más serena. «No paséis el tiempo soñando con el pasado y con el porvenir; estad listos para vivir el momento presente». Un mensaje que, siglos después, puede relacionarse con algunas de las preocupaciones que acompañan a las personas cuando los recuerdos, las dudas y la incertidumbre ocupan demasiado espacio.
Una llamada a vivir el presente
La reflexión de Mahoma pone el foco en dos lugares en los que la mente puede quedarse atrapada, que son el pasado y el futuro. Pensar continuamente en aquello que ya sucedió puede alimentar el arrepentimiento, mientras que anticipar acontecimientos que todavía no han ocurrido puede generar preocupación. Frente a ambas situaciones, la enseñanza propone recuperar la atención sobre el momento actual y sobre aquello que sí está al alcance de cada persona.
La idea no significa que haya que olvidar las experiencias anteriores o dejar de preparar el futuro. El pasado puede aportar aprendizaje y el futuro requiere decisiones y planificación. El mensaje de la frase está más relacionado con no permitir que ninguno de los dos termine dominando por completo el presente, porque es precisamente en el ahora donde pueden tomarse decisiones y modificarse determinadas circunstancias.
El futuro no debe convertirse en miedo
Una de las claves del mensaje está en la diferencia entre prepararse para el futuro y vivir permanentemente preocupado por él. Anticipar acontecimientos puede ser útil cuando permite organizarse, tomar precauciones o establecer objetivos. Sin embargo, cuando aquello que todavía no ha ocurrido ocupa constantemente la mente, el presente puede quedar en un segundo plano.
Por eso, la reflexión de Mahoma invita a recuperar el presente sin negar ni el pasado ni el futuro. Las experiencias anteriores pueden servir como aprendizaje y aquello que está por llegar puede requerir preparación, pero ninguno debería impedir vivir el día que tenemos delante. Una enseñanza sencilla que, muchos siglos después, mantiene su fuerza precisamente porque aborda una preocupación profundamente humana, que habla de cómo dejar de vivir en lo que ya pasó o en lo que todavía no ha ocurrido.