La contaminación atmosférica podría estar vinculada a trastornos mentales
Una nueva investigación de la Universidad de Chicago especifica que en aquellas zonas donde la calidad del aire es peor aumentaron los casos de trastorno bipolar y depresión.
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Tenemos claro que la contaminación atmosférica no es buena para la salud. Y es que además de estar relacionada con diferentes enfermedades tales como el cáncer de pulmón y los accidentes cerebrovasculares, también podría estarlo a los trastornos mentales.
Esto es lo que sugiere una nueva investigación de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, que especifica que en aquellas zonas donde la calidad del aire es peor aumentaron los casos de trastorno bipolar y depresión.
En concreto, los casos de trastorno bipolar eran un 27% superiores y los de depresión, un 6% superiores frente a la media nacional. No es el único estudio que vincula tales enfermedades con la contaminación, hay muchos más.
Por ejemplo, en Estados Unidos, estudiaron 11 años de datos de seguros médicos de 151 millones de personas con reclamaciones de trastornos psiquiátricos. Y examinaron para ello datos de calidad del aire, el agua y la tierra de la EPA, y vieron que el solapamiento entre la contaminación atmosférica y el trastorno bipolar era evidente.
Los investigadores de Estados Unidos colaboraron con científicos de otras partes del mundo. Un ejemplo fueron los daneses, y estos no examinaban datos regionales, más bien el nivel de exposición de una persona a la contaminación atmosférica durante la infancia. Y se vio algo parecido a los datos de Estados Unidos.
Otros estudios ponen de manifiesto que la contaminación dañaba la materia blanca del cerebro. Otra investigación de Inglaterra está analizando cómo puede afectar la calidad del aire de las ciudades a 250 niños. Como vemos, son muchos los estudios que se llevan a cabo para intentar establecer un vínculo sólido entre la contaminación y los problemas mentales.
Según más datos de la OMS, se concluye que 7 millones de muertes cada año debidas a la contaminación atmosférica. Dan a conocer que desde hace menos tiempo hay un vínculo más estrecho entre la exposición a la contaminación atmosférica en general y la del aire de interiores y las enfermedades cardiovasculares, como los accidentes cerebrovasculares y las cardiopatías isquémicas, así como entre la contaminación atmosférica y el cáncer.
Se demuestra que contaminación ambiental del aire, tanto en las ciudades como en las zonas rurales, fue causa de 4,2 millones de muertes prematuras en todo el mundo por año, y todo ello como decimos causa enfermedades cardiovasculares y respiratorias, y cáncer.
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