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Científicos hallan un tiburón de Groenlandia que tiene 500 años

Cómo sigue vivo después de 500 años es un completo misterio

Esta semana ha tenido lugar un hecho insólito en el reine animal: un equipo de científicos han obtenido imágenes muy nítidas de un tiburón de Groenlandia vivo que tiene nada más y nada menos que 500 años. Lo encontraron por casualidad, realizando tareas de vigilancia rutinarias en el fondo del mar.

Poco se sabe sobre el tiburón de Groenlandia, y es una de las especies más desconocidas que habitan el planeta Tierra. Los científicos calculan que este ejemplar podría haber nacido en el año 1500, y el cómo ha conseguido sobrevivir durante cinco siglos es un completo misterio. Ahora, el equipo de  Brynn Devine y Laura Wheeland tratan de desentrañar algunos enigmas sobre este tiburón.

¿Cómo es el tiburón de Groenlandia?

El de Groenlandia es una de las especies de tiburón más grandes que existen ya que los ejemplares suelen superar los cinco metros de longitud, y pueden alcanzar los siete metros. Su hábitat natural son las frías aguas del Ártico, aunque también se han encontrado ejemplares en la zona septentrional del Océano Atlántico.

Es el animal vertebrado más longevo del que se tiene constancia hasta la fecha. Su crecimiento es muy lento, y su esperanza de vida promedio es de 272 años, aunque hay algunos ejemplares que pueden alcanzar los 500 años.

Una de las grandes curiosidades de este tipo de tiburones es que no alcanzan la madurez sexual hasta los 150 años. Los científicos explican que esto se debe a que llegan a ese momento de su vida cuando miden cuatro metros de largo. Por lo tanto, teniendo en cuenta que crecen apenas un centímetro al año, deben esperar más de un siglo para poder reproducirse.

A diferencia de otras especies de tiburón, el de Groenlandia es un animal muy blando, que no tiene en todo su cuerpo ninguna parte dura en la que depositarse las diferentes capas de crecimiento. Por este motivo, los científicos sólo pueden averiguar su edad analizando sus ojos.

La lente de los ojos se compone de un material formado por proteínas estáticas desde el punto de vista metabólico. Una vez sintetizadas en el cuerpo, no vuelven a renovarse, permitiendo así lo que se conoce como datación por radiocarbono. Aunque la datación por radiocarbono no proporciona fechas exactas, sí aproximadadas.