¿El chocolate es afrodisíaco? El falso mito a disipar
Del chocolate se dice que es afrodisíaco. ¿Pero es así realmente? Lo descubrimos a continuación, además de averiguar porqué nos hace tan felices.
¿Qué engorda menos, el chocolate blanco el negro?
¿Cuándo caduca el chocolate y cómo se conserva?
El chocolate es bueno para tu piel… y para tu cabello
Mucho cuidado: el peligroso motivo por el que nunca hay que guardar el chocolate en la nevera
Hay numerosos alimentos que se cree que han sido capaces de estimular el deseo sexual desde la antigüedad. Desde las ostras hasta la guindilla, la lista incluye varios alimentos que no deben faltar en la mesa de quienes tienen en mente una sobremesa apasionada . Pero no todos los comúnmente conocidos son realmente útiles debajo de las sábanas. Y te sorprenderá descubrir que el chocolate, por ejemplo, no es afrodisíaco. Una revelación que podría escandalizar a los amantes de este dulce manjar, muchas veces incluido en los menús de los enamorados en forma de postre, para cerrar una comida que antecede a un encuentro ameno e íntimo. Descubramos el porqué en realidad, el chocolate no es un afrodisíaco.
Mitos a disipar sobre el chocolate
Los beneficios del chocolate, gracias a su alto contenido en cacao, son realmente múltiples ( no es casualidad que se recomiende consumir al menos una vez a la semana y especialmente si se trata de chocolate negro ), si se consume con moderación. Pero entre estos, y tenemos que desmentir este mito, no está el relacionado con la pasión sexual . Sin embargo, sí que tenemos que decir que el chocolate contiene sustancias que contribuyen al bienestar y la felicidad . Entre estas, la fenitelamina, responsable de la producción de dopamina, y la anandamida, que estimula la liberación de endorfinas las cuáles actúan sobre el cerebro y provocan sensaciones de placer. De hecho, también se dice que el chocolate puede sustituir al deseo sexual.
Pero entonces, ¿por qué el chocolate no se puede considerar como un alimento afrodisíaco? Según informa el portal The Conversation, parece que todo tiene que ver con la cantidad de estas sustancias particulares presentes en este alimento: son muy pocas y se metabolizan demasiado rápido para poder realizar una estimulación cerebral.
Hay quienes juran, sin embargo, que morder una barra de chocolate negro o disfrutar de un delicioso mousse de cacao tiene efectos extraordinarios en el desempeño sexual propio y ajeno. ¿Podría ser un simple efecto placebo ? Al final, poco importa: lo importante es alcanzar la felicidad , y parece que el chocolate lo consiga aunque hayamos desmentido que sea un buen afrodisíaco.
Además aunque no sea afrodisíaco sí que podemos decir que el sexo y el chocolate tienen mucho en común, dado que ambos hacen que los vasos sanguíneos se dilaten (lo que se conoce como vasodilatación) y acentúan el enrojecimiento, especialmente porque el chocolate siempre ha sido tradicionalmente una bebida caliente.
Temas:
- Chocolate
Lo último en Curiosidades
-
El lado oscuro de este popular fruto seco: se necesitan 7.600 litros de agua para producir tan sólo un kilo
-
Se están lanzando 227 bloques de hormigón al mar para construir un enorme muro: el puerto automatizado más grande del mundo
-
Armando Palacio Valdés, escritor asturiano candidato al premio Nobel de Literatura, sobre la felicidad: «Para que un hombre sea realmente feliz debe estar contento de sí mismo»
-
Los expertos advierten sobre las gotas de humedad que aparecen en el queso cuando lo guardas en la nevera
-
Se buscan voluntarios para vivir gratis en una finca de Puerto Rico con comida incluida a cambio de trabajar 20 horas semanales: imprescindible hablar español o inglés
Últimas noticias
-
Así sonó el himno de España en Granada para celebrar el triunfo de Enric Mas en la Vuelta 2026
-
El zasca del entrenador del Levante al Barça por quejarse del césped: «La próxima vez taparemos el sol»
-
La coalición de izquierdas liderada por Andersson recuperaría el poder en Suecia según los sondeos a pie de urna
-
La Séptica no aséptica
-
Flick echa la culpa al césped de la desconexión del Barcelona: «Estaba un poco seco»