Cool
Madrid

Los nuevos restaurantes de Madrid que están conquistando 2026 y tienes que probar este septiembre

Septiembre es el mes de los reencuentros. De volver a ver a los amigos, recuperar las sobremesas y descubrir nuevos lugares donde celebrar que, después del verano, la vida vuelve a ponerse en marcha. Y Madrid, gastronómicamente hablando, tiene mucho que celebrar. La ciudad estrena temporada con nuevas aperturas que están dando que hablar, desde cocinas mexicanas y libanesas hasta tabernas contemporáneas y restaurantes donde el producto español vuelve a ser protagonista. Estos son diez nombres que merece la pena apuntar en la agenda y, sobre todo, qué pedir cuando llegues a su mesa.

Desborre: producto, huerta y creatividad

En Desborre, la chef Lucía Grávalos construye una cocina contemporánea alrededor de la huerta, el mar y el producto de temporada. Es sofisticada, pero nunca distante, y tiene ese punto de restaurante que invita a descubrir.

Hay que pedir: el torrezno suflé, crujiente y ligero; el falso risotto de calabaza, una de sus elaboraciones más interesantes; y los cogollos de Tudela, una muestra de cómo un ingrediente aparentemente sencillo puede convertirse en protagonista.

(Foto: Desborre)

Obē: el nuevo sabor del Líbano

Pequeño, acogedor y con una carta pensada para compartir, Obē pone la cocina libanesa en el centro de la conversación gastronómica madrileña. Su propuesta combina recetas tradicionales con una presentación contemporánea.

Hay que pedir: el hummus de remolacha, el falafel y el kebab de cordero. Tres platos que permiten entender rápidamente la personalidad de la casa y que funcionan especialmente bien acompañados de una copa y mucha conversación.

(Foto: Obē)

La Yesca: la nueva taberna de culto

En San Lorenzo de El Escorial, La Yesca reivindica el placer de la cocina de territorio. Su propuesta tiene alma de taberna, pero detrás hay técnica, producto y una mirada gastronómica muy actual.

Hay que pedir: el jarrete, uno de los platos que más elogios está recibiendo; el sorprendente helado de boletus; y alguna de sus propuestas de caza, auténtica protagonista de la cocina.

(Foto: La Yesca)

Ōme: México se pone sofisticado

Ōme lleva la cocina mexicana a un formato más íntimo y gastronómico, con una barra que permite seguir de cerca el trabajo del cocinero. Aquí no se viene simplemente a comer tacos: se viene a descubrir una interpretación más refinada de México.

Hay que pedir: el guacamole, alguna de sus tostadas y los tacos, dejando espacio para probar alguno de sus moles. Y, si la noche lo permite, acompañarlo con un cóctel de tequila o mezcal.

(Foto: Ōme)

Goen: Japón en formato íntimo

  • C. de Valenzuela, 10.

La esencia de una izakaya japonesa llega a Goen, donde la barra es el corazón de la experiencia. Pequeños platos, producto y una atmósfera relajada hacen que sea una de esas direcciones que funcionan especialmente bien para conversaciones largas.

Hay que pedir: sus platos pequeños para compartir, alguna elaboración de pescado, y dejarse aconsejar por la barra según el producto del día.

(Foto: @goen.madrid)

Nota Blu: una noche con ‘glamour’

  • C. de Claudio Coello, 10.

En Nota Blu, la gastronomía se mezcla con el lifestyle. Su cocina parte de la tradición francesa y mediterránea, pero el ambiente, coctelería, música e interiorismo convierten la cena en una experiencia mucho más completa.

Hay que pedir: alguno de sus platos de inspiración francesa, una elaboración de pescado o marisco y terminar con un cóctel de autor. Aquí el ambiente forma parte de la comanda.

(Foto: Nota Blu)

El Campero: el reino del atún rojo

La llegada a Madrid de El Campero de Barbate ha puesto el atún rojo de almadraba en el centro de la temporada. El restaurante permite recorrer diferentes partes del pescado y descubrir por qué es uno de los grandes productos gastronómicos españoles.

Hay que pedir: el sashimi de atún rojo, algún corte de almadraba y una de sus elaboraciones a la brasa. Tres maneras distintas de entender un producto extraordinario.

: El Campero)

La Veintiocho: tacos, barra y cero protocolo

Hay algo especialmente divertido en volver de vacaciones y sentarse delante de una barra llena de tacos. La Veintiocho, en Chamberí, apuesta por una cocina mexicana informal, sabrosa y pensada para compartir.

Hay que pedir: una selección de tacos, los totopos para empezar y alguna de las especialidades de la casa que vaya cambiando según el producto.

(Foto: @tacoslaveintiocho)

Armando: el escalope más famoso de la ‘rentrée’

En Armando hay una regla sencilla: venir con hambre. Su gran protagonista es un escalope de aproximadamente 40 centímetros, elaborado con cerdo Duroc, que convierte un clásico de la cocina española en todo un acontecimiento.

Hay que pedir: el escalope Armando, las croquetas de jamón y la tortilla de patata. Si además hay sitio para compartir unas lentejas, mejor todavía.

(Foto: Armando)

‘Stillroom’: donde la cena continúa después de cenar

Stillroom representa una de las tendencias más interesantes de la nueva hostelería madrileña: espacios donde comida, coctelería y conversación conviven. Su universo gira alrededor de fermentaciones, infusiones y técnicas poco convencionales.

Hay que pedir: el pulpo, la ensaladilla rusa y el cóctel Pinkie, elaborado con frambuesa lactofermentada. Una combinación que resume bastante bien el espíritu experimental de la casa.

(Foto: Stillroom)