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El hotel fundado por el bisabuelo de Paris Hilton en Marbella tiene un Rafa Nadal Tennis Centre y un penthouse de 4.000€

Hay hoteles que ofrecen una habitación frente al mar. Y hay hoteles que forman parte de una historia. Don Carlos Marbella pertenece a esa segunda categoría: una dirección legendaria asociada durante más de cinco décadas al Marbella más exclusivo, al de la privacidad, las grandes fortunas internacionales y las personalidades que buscan un refugio mediterráneo lejos de los focos. Desde su apertura en 1969, Don Carlos fue uno de los hoteles pioneros que ayudaron a transformar Marbella en un destino internacional de lujo. Mientras la Costa del Sol comenzaba a atraer a aristócratas, empresarios, celebridades de Hollywood y miembros de la élite internacional, este resort frente al Mediterráneo se convirtió en uno de los grandes símbolos de una nueva forma de vivir.

Don Carlos Marbella en 1963, de la mano del propio Conrad Hilton. (Foto: Santos Arquitectos)

El hotel Don Carlos de Marbella nació del sueño de expansión internacional de Conrad Hilton, bisabuelo de Paris Hilton, fundador de la cadena Hilton. Tras décadas de crecimiento, el empresario abrió en la Costa del Sol un resort que comenzó como Elviria Hilton y posteriormente pasó a llamarse Marbella Hilton y Don Carlos. Su singular arquitectura, con una torre elevada sobre pilares y más de 20.000 metros cuadrados de jardines tropicales, lo convirtió desde su inauguración en 1969 en uno de los símbolos del lujo mediterráneo.

Con el paso de los años, el hotel se transformó en uno de los grandes escenarios de la vida social marbellí, especialmente durante los años 80 y 90, cuando fue punto de encuentro de aristócratas, empresarios, miembros de la realeza y celebridades internacionales. Su Beach Club y la mítica discoteca Oh! Marbella, hoy Nikki Beach, reforzaron su fama como refugio de la jet set, por donde han pasado figuras como Pierce Brosnan, David Beckham o Sergio Ramos. Es más, recientemente el hotel ha contado con la visita de Eva Longoria.

(Foto: @marbella.lucia)

«Don Carlos forma parte de la historia personal de muchas familias que llevan generaciones viniendo al hotel. No hablamos únicamente de estancias, hablamos de vínculos que se mantienen durante décadas», explica Jorge Manzur, Director General de Don Carlos Marbella.

La identidad de Don Carlos se construyó sobre elementos difíciles de replicar: una ubicación privilegiada frente al mar, más de 20.000 metros cuadrados de jardines tropicales, una arquitectura única y una atmósfera de absoluta discreción. Su característica torre, uno de los perfiles arquitectónicos más reconocibles de Marbella, permite disfrutar de vistas panorámicas al Mediterráneo, algo especialmente singular en una ciudad donde la arquitectura tradicionalmente apuesta por edificios de menor altura.

La transformación del hotel, con interiores diseñados por Jaime Beriestain, ha mantenido la conexión con el paisaje mediterráneo, combinando diseño contemporáneo, naturaleza y el legado histórico del resort.

«La renovación tenía un objetivo claro: evolucionar sin perder nuestra esencia. Queríamos recuperar aquello que convirtió a Don Carlos en un icono y proyectarlo hacia el futuro»

(Foto: Don Carlos Marbella)

La máxima expresión del estilo de vida Don Carlos se encuentra en la Presidential Penthouse Suite, una residencia privada de dos dormitorios situada en la última planta del hotel. Con terrazas exclusivas, espacios amplios y vistas infinitas sobre el Mediterráneo, representa la versión más sofisticada de la experiencia Don Carlos. Su precio alcanza aproximadamente los 4.000 euros por noche en temporada alta, situándola entre los alojamientos más exclusivos de Marbella. Más que una suite, es una residencia temporal para quienes buscan combinar lujo, privacidad y la sensación de tener el Mediterráneo como escenario privado.

El gran elemento diferencial de la nueva etapa de Don Carlos no está en una habitación, sino en sus pistas de tenis. El resort alberga el Rafa Nadal Tennis Center Marbella, el primer centro de estas características vinculado a la metodología Rafa Nadal en la península, una instalación que convierte al hotel en una referencia única para los amantes del deporte de élite.