Comunidad Valenciana
Insectos

Los expertos alertan de la avispa ‘asesina’ en estos 15 municipios: están apareciendo nidos en sitios recónditos

La llamada avispa asesina se extiende por diversos municipios de Castellón

Como vemos, esta rápida expansión por distintos territorios españoles ha despertado la atención de científicos

La avispa asiática, conocida científicamente como Vespa velutina, es una especie originaria del continente asiático

La llegada de especies invasoras supone uno de los mayores desafíos ambientales de las últimas décadas y, entre ellas, la avispa asiática se ha convertido en una de las más preocupantes en Europa. La llamada avispa asesina se extiende por diversos municipios, en especial de Castellón. Primero apareció en un colmenar de Vallibona y hoy ya se ha visto en 15 municipios de la provincia.

Según la Conselleria de Agricultura de la Comunidad Valenciana, hay en variedad de zonas, como las poblaciones de Vinaròs, Càlig, Benicarló, Peñíscola, Culla, Benicàssim, Castelló y l’Alcora, entre ejemplares en Vallibona, Santa Magdalena de Pulpis, Alcalà de Xivert, Torreblanca, Vilanova d’Alcolea, Llucena y Segorbe. Como vemos, esta rápida expansión por distintos territorios españoles ha despertado la atención de científicos, administraciones y ciudadanos debido a los efectos que puede provocar sobre el entorno natural y sobre determinadas actividades económicas.

La avispa ‘asesina’ que se extiende en diversos lugares de la comunidad valenciana

Aunque muchas personas la conocen principalmente por el temor que generan sus picaduras, los problemas asociados a esta especie van mucho más allá del riesgo para la salud humana y alcanzan aspectos ecológicos y productivos de gran relevancia.

La avispa asiática, conocida científicamente como Vespa velutina, es una especie originaria del continente asiático que llegó accidentalmente a Europa a través del comercio internacional de mercancías procedentes de China. Desde su detección inicial en el sur de Francia, en el año 2005, su capacidad de adaptación a climas templados favoreció una expansión constante por distintos territorios europeos.

En España comenzó a extenderse primero por el País Vasco y posteriormente alcanzó comunidades como Galicia, Asturias, Navarra, Cantabria, Cataluña o Aragón. Y también en la comunidad valenciana.

Su presencia preocupa especialmente por su enorme capacidad reproductiva, por la ausencia de depredadores eficaces y por los importantes daños que puede causar a las poblaciones de insectos polinizadores y a diferentes sectores económicos relacionados con el medio natural.

¿Cuáles son las consecuencias de la avispa asesina o asiática sobre la biodiversidad?

Una de las principales consecuencias de la expansión de la avispa asiática afecta directamente a la biodiversidad. Según la Fundación Vida Sostenible, el principal riesgo de esta especie reside en su capacidad para reducir considerablemente las poblaciones de abejas y otros insectos polinizadores.

«La situación resulta especialmente preocupante porque las abejas desempeñan una función esencial en numerosos ecosistemas. Su labor de polinización permite la reproducción de una gran cantidad de plantas y cultivos», mencionan los expertos.

La Fundación Vida Sostenible señala que aproximadamente el 70% de las especies vegetales utilizadas en la alimentación humana dependen totalmente de la polinización realizada por estos insectos.

«Cuando las poblaciones de abejas disminuyen, también se alteran múltiples procesos naturales. Muchas plantas reducen su capacidad de reproducción y otras especies animales pueden verse afectadas por la pérdida de recursos alimentarios», advierten.

¿Cómo afecta la avispa asiática a la apicultura y agricultura?

Las consecuencias económicas también son importantes. Miembros de Coinve, empresa especializada en fumigación y control de plagas, especifican que las avispas asiáticas se alimentan principalmente de abejas y pueden destruir colmenas enteras.

Esto supone un grave problema para los apicultores, que ven reducidas sus producciones de miel y sufren pérdidas económicas significativas. En muchos casos, la presión constante de estas avispas provoca que las colonias de abejas disminuyan considerablemente o incluso desaparezcan.

La agricultura tampoco queda al margen de sus efectos. Además de perjudicar indirectamente a numerosos cultivos por la reducción de la polinización, estas avispas también pueden atacar directamente algunos frutos.

Según los especialistas de Coinve, el comportamiento de la avispa asiática incluye morder y roer determinadas frutas, generando daños en cosechas y afectando a la producción agrícola.

¿Qué riesgos tiene la picadura de la avispa asiática?

La presencia de esta especie también genera preocupación entre la población por los riesgos asociados a sus picaduras. Aunque normalmente una picadura aislada no suele resultar peligrosa para la mayoría de las personas, existen determinadas situaciones que requieren especial atención.

Según la información proporcionada por Zotal Laboratorios, la picadura produce un dolor intenso y una sensación de quemadura que puede mantenerse durante horas. También suele aparecer inflamación en la zona afectada.

Uno de los aspectos más preocupantes es que estas avispas pueden picar repetidamente. Además, liberan una feromona que alerta a otras avispas cercanas y puede desencadenar ataques grupales.

En personas alérgicas al veneno, los síntomas pueden ser más graves. Entre ellos aparecen urticaria, náuseas, dificultades respiratorias o inflamación de las mucosas. En situaciones extremas pueden producirse complicaciones severas que requieren atención médica urgente.

La expansión de la avispa asiática en España

El crecimiento de la población de avispa asiática continúa siendo un desafío importante. La Fundación Vida Sostenible explica que, tras cruzar los Pirineos, esta especie encontró condiciones favorables para extenderse por numerosas regiones españolas.

«Su expansión demuestra cómo una introducción accidental puede generar importantes consecuencias ambientales, económicas y sociales que afectan a numerosos sectores», concluyen desde Fundación Vida Sostenible.