La Audiencia de Valencia condena a un hombre por violar a una menor y le prohíbe comunicarse con ella 25 años
La Audiencia de Valencia considera probado que el condenado obligó a la niña a mantener relaciones en dos ocasiones
Condena al acusado a 11 años de prisión y le prohíbe cualquier tarea profesional que implique contacto con menores por 25 años

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a un hombre a 11 años y 10 meses de prisión por un delito continuado de agresión sexual con penetración a una menor de 16 años. El condenado, obligó a la niña, hija de unos amigos en cuya casa pasaba fines de semana, a mantener relaciones con él hasta en dos ocasiones, tras amenazar a la menor, que entonces contaba 15 años, con mostrar fotos íntimas de ella a sus padres. El condenado no podrá acercarse a menos de 400 metros de la niña, de su domicilio, de su lugar de estudio o de trabajo, ni comunicarse de ningún modo con ella durante los próximos 25 años.
La condena contempla, además, 10 años de libertad vigilada para el hombre, la inhabilitación para cualquier profesión, oficio o actividad que conlleve contacto con menores durante 25 años, así como la indemnización de 15.000 euros a la víctima en concepto de responsabilidad civil.
En la sentencia, a la que ha tenido acceso OKDIARIO, la Audiencia de Valencia considera hechos probados que en una de las ocasiones en que el ahora condenado se encontraba en la vivienda familiar, entró en la habitación de la niña cuando ella se encontraba en la cama, «le dio la vuelta y le propinó palmadas en los glúteos». La menor, según consta también en la sentencia, «apartó al acusado y le dijo que se lo iba a contar a sus padres».
Días después, la niña le pidió el terminal móvil al condenado para acceder a su perfil de una red social y poder hablar con sus contactos. Cuando la menor devolvió al hombre el terminal, este pudo acceder al perfil de la menor y capturó imágenes de ella de carácter íntimo.
Siempre según la sentencia, a partir de entonces, el hombre amenazó a la menor con enseñarle las fotos íntimas a los padres de la niña si esta no hacía lo que él le pedía.
Así, según la sentencia, «una noche el acusado entró en la habitación de la menor, se bajó los pantalones y pidió que le tocara. Ella se negó, pero el acusado cogió su mano y se la puso en su pene para que le masturbara, al tiempo que recordaba las fotos que guardaba en su teléfono y que podía mostrar a sus padres».
El hombre, según la sentencia, obligó a la menor a mantener relaciones sexuales con él en dos ocasiones, que grabó en su teléfono móvil sin el consentimiento de la chica. La niña, que necesitó tratamiento psicológico a consecuencia de los hechos, se sometió a los requerimientos del condenado por temor a que este mostrara las fotos a sus progenitores.