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Medioambiente

Los zoólogos no dan crédito: este rarísimo animal lleva 20 millones de años preservando las praderas marinas

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

En la superficie tenemos expertos que nos dan consejos sobre cómo cuidar nuestras plantas, pero durante más de 20 millones de años el encargado de cuidar los jardines marinos del Golfo Arábigo ha sido un animal impresionante.

Esta es la conclusión a la que ha llegado un estudio científico publicado en la revista PeerJ, que documenta cómo las llamadas vacas marinas han mantenido las praderas de hierba marina de la región desde tiempos remotos.

El hallazgo se ha realizado en pleno desierto de Catar y prueba una continuidad ecológica sorprendente. De hecho, aporta una nueva perspectiva sobre la estabilidad de estos ecosistemas costeros.

La vaca marina que cuida de los jardines del Golfo Arábigo desde hace siglos

Entre los fósiles hay uno que destaca sobre el resto: una especie hasta ahora desconocida, el Salwasiren qatarensis. Se trata de una vaca marina de pequeño tamaño que vivió en el entorno de la actual bahía de Salwa, uno de los principales enclaves de dugongos del planeta.

Este animal ya extinto medía en torno a dos metros y pesaba unos 115 kilos, muy por debajo del tamaño de los dugongos actuales. De hecho, sus características anatómicas muestran una fase evolutiva intermedia.

Por ejemplo, conservaba pequeños huesos de extremidades traseras, tenía un hocico más recto y colmillos poco desarrollados.

La enorme concentración de restos de esta especie en Al Maszhabiya demuestra un ecosistema dominado por un solo herbívoro marino, capaz de influir de forma directa en el paisaje submarino mediante un pastoreo continuo.

Aunque la hierba marina apenas deja rastro fósil, la presencia masiva de estos animales confirma que las praderas eran abundantes y persistentes, mantenidas activas gracias a la acción constante de las vacas marinas.

El desierto que ha probado el papel de las vacas marinas en el cuidado del océano

La investigación se centra en la zona de Al Maszhabiya, al suroeste de Catar, donde los científicos identificaron un extenso yacimiento fósil correspondiente al Mioceno temprano, hace unos 21 millones de años.

En un área de apenas 71,5 hectáreas se catalogaron 172 puntos con restos de esqueletos completos y huesos aislados de vacas marinas, distribuidos de forma densa sobre el terreno.

Estos depósitos fósiles son la prueba de que la región estuvo cubierta por un mar poco profundo en el que convivían tiburones, delfines y tortugas marinas.

El análisis de cómo se acumularon los restos demuestra que no se trata de una mortandad puntual, sino del reflejo de poblaciones estables que habitaron la zona durante miles de años, alimentándose de extensas praderas submarinas.

El legado de las vacas marinas: el animal que cuida de las praderas oceánicas

Las vacas que conocemos en la superficie se usan para experimentos en el océano, pero la importancia de las marinas sigue estando ahí, aunque hayan pasado millones de años.

Las vacas marinas actuales, al alimentarse de la hierba marina, modifican la densidad de los brotes y remueven los sedimentos, lo que influye en la capacidad de estos ecosistemas para almacenar carbono azul durante siglos.

Es por ello que manglares, marismas y praderas marinas del Golfo Arábigo forman uno de los mayores reservorios naturales de carbono del entorno costero.

Con este estudio queda claro que, aunque las especies han ido cambiando con el paso del tiempo, su función ecológica se ha mantenido intacta durante más de 20 millones de años.