Los perros son menos inteligentes de lo que se pensaba
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Es mucho lo que nos queda por saber, casi demasiado. Y es que a veces la ciencia se reafirma y otras se desdice con total normalidad. Cada nuevo estudio puede confirmar o desmentir otro o incluso otros con suma facilidad. Así sucede ahora que una investigación avisa que los perros son menos inteligentes de lo que se pensaba, o eso parece.
El nuevo trabajo ha sido llevado a cabo por expertos de las Universidades de Christ Church de Canterbury y Exeter, ambas en Gran Bretaña, y publicado en la revista Learning & Behavior. En el mismo, se han revisado más de 300 artículos científicos centrados en el estudio de la inteligencia canina.
Una vez acabada la concienzuda revisión, la conclusión es muy clara, el perro no tiene una inteligencia excepcional ni nada parecido. Al parecer, somos los seres humanos los que realizamos interpretaciones algo excesivas en este sentido debido al cariño y pasión que sentimos por la especie, pero no son en absoluto únicos, es más, incluso especies como las palomas podrían superarlos en inteligencia.
Por qué los perros son menos inteligentes de lo que hasta hoy creíamos
Aunque nuestro perrito sea único para nosotros y uno más de la familia, eso no lo hace excepcionalmente listo frente a otras especies. Y es que, según los líderes de esta investigación, siempre que se estudia a los caninos, se compara su inteligencia con otras especies como los chimpancés y se busca que hagan tareas que estos animales desempeñan bien. Sin embargo, esas mismas cosas las pueden hacer otras especies igual o incluso mejor.
Por eso, al investigar a los canes, basaron el estudio de los diversos trabajos en tres puntos básicos, su cognición sensorial y física, así como su cognición social y espacial, para acabar mirando qué tal la autoconciencia de los perritos.
Teniendo en cuenta estos puntos, y observando a animales domésticos, a cazadores sociales y a especies carnívoras, el resultado parece claro, la cognición canina no es excepcional en absoluto.
Es decir, que a tenor de los datos obtenidos, no hacemos ningún bien a nuestras mascotas caninas afirmando que son excepcionalmente listos, puesto que estamos forzándolos y esperamos demasiado, algo que no nos pueden dar. Hemos de centrarnos más en sus necesidades y en sus habilidades reales, y no en las nuestras.
En conclusión, es cierto que un perro se puede comportar de forma más inteligente que un chimpancé en ciertas circunstancias, pero también lo puede hacer un león, un lobo o incluso una hiena.
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