Medioambiente

Un joven canadiense de 15 años construye un robot-tortuga con IA que detecta amenazas en los ecosistemas de los ríos

Robot-tortuga con inteligencia artificial, canadiense de 15 años desarrolla un robot con IA, robot tortuga para proteger los ríos.
Recreación de robot-tortuga.
  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Relacionamos los avances tecnológicos con grandes equipos de investigación, pero algunos adolescentes pueden crear robots increíbles. En Canadá un joven de 15 años ha vuelto a demostrarlo: ha desarrollado un robot-tortuga con inteligencia artificial (IA) que cuida los ríos.

El responsable es Evan Budz, que ha creado BURT (Underwater Robotic Turtle). Hablamos de un robot-tortuga autónomo que usa inteligencia artificial para vigilar ecosistemas acuáticos y detectar señales de deterioro ambiental.

Lo mejor del invento es que consigue estudiar lo que ocurre bajo el agua sin alterar aquello que intenta proteger. Por ello, imitar el nado de una tortuga tiene mucho más sentido del que parece.

El robot-tortuga con IA que un joven de 15 años ha creado para proteger los ríos

Lo que diferencia a BURT de otros robots convencionales es que imita el movimiento de una tortuga, para desplazarse de una manera más suave por el agua, con menos ruido y menos impacto sobre los animales y los hábitats delicados.

Para ello Evan Budz, su creador de sólo 15 años, se ha inspirado en la biomimética. Es decir, en copiar soluciones de la naturaleza para resolver problemas técnicos. En este caso, el modelo no es una hélice ni un motor agresivo, sino el movimiento fluido de unas aletas.

La razón de esta decisión es que muchos sistemas submarinos utilizan propulsores o mecanismos que pueden generar ruido, turbulencias o molestias en zonas sensibles. BURT logra moverse con discreción para recopilar datos sin convertirse en otro factor de estrés en el agua.

Más allá de su movimiento, el robot está pensado para identificar amenazas como especies invasoras, blanqueamiento de coral y microplásticos.

Por ejemplo, en pruebas con blanqueamiento de coral replicado, el sistema alcanzó una precisión del 96%. Esto sólo es un experimento concreto, pero supone el primer paso para crear una herramienta de bajo coste basada en IA.

Cómo funciona BURT: la tortuga robótica que utiliza IA y nada sin cables

El robot BURT tiene cuatro aletas. Las delanteras son más grandes y la propulsión principal. Las traseras sirven para estabilizar el movimiento y cambiar de dirección. Exactamente como una tortuga real.

Dentro del cuerpo acrílico están todos los componentes electrónicos. Por ejemplo, hay un microordenador Raspberry Pi, encargado de ejecutar los modelos de inteligencia artificial, registrar información y transmitir los datos recogidos durante la misión.

Para orientarse bajo el agua, BURT también tiene una cámara frontal, GPS y varios sensores. Además, con esto consigue controlar la profundidad y seguir patrones de búsqueda definidos previamente.

De hecho, es un robot autónomo que no depende de cables. Además, su batería de litio le da una autonomía de nada de hasta ocho horas por carga.

La primera prueba la hizo el joven científico en la piscina de la familia, pero el robot también ha nadado con éxito en las aguas del lago Ontario.

El invento de un joven de 15 años que cambia la protección de los ecosistemas fluviales

BURT llama la atención por el uso de IA y por imitar a una tortuga, pero lo verdaderamente importante es que puede nadar por los ríos de forma menos invasiva que otras máquinas.

En los ecosistemas fluviales hay muchos problemas difíciles de detectar desde la superficie. Los microplásticos pueden circular en partículas diminutas, las especies invasoras pueden expandirse sin llamar la atención y algunos cambios del ecosistema necesitan observación continua.

Por eso un robot pequeño, autónomo y relativamente discreto puede cambiarlo todo. No sustituye a los equipos científicos, pero puede ayudar a recoger datos en zonas donde no se puede trabajar con maquinaria pesada o agresiva.

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