Ciencia
REVOLUCIÓN EN LA ASTROFÍSICA

Incredulidad en la astronomía: hallan un nuevo sistema solar que «no debería existir»

Situado a 116 años luz, el sistema LHS 1903 presenta un orden de planetas "al revés" de lo que se conocía

La presencia de una 'Súper Tierra' rocosa en la zona exterior obliga a los científicos a replantearse cómo nacen los mundos

Parece de película pero es real: la NASA halla una molécula que solo produce la Tierra en un planeta a 124 años luz

Giro sin precedentes en la industria energética: China ya ha creado la primera batería de hidrógeno funcional

Bombazo en la minería: Francia posee un yacimiento de 'oro blanco' suficiente para fabricar 700.000 coches eléctricos

El universo acaba de darnos una lección de humildad. Un equipo internacional de astrónomos, apoyado por la tecnología de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), ha localizado un sistema solar que desafía la lógica científica más básica. A 116 años luz de nosotros, la estrella LHS 1903 alberga una familia de planetas cuya disposición es, sencillamente, imposible según los libros de texto.

Este hallazgo no sólo ha generado incredulidad, sino que promete «cambiar el guion» sobre el origen de los mundos en las galaxias.

Un sistema «al revés» que rompe las reglas

Hasta ahora, la ciencia nos decía que los planetas rocosos (como la Tierra o Marte) se forman cerca de su estrella, donde el calor permite que los minerales sólidos se unan. Por el contrario, los gigantes gaseosos (como Júpiter) nacen en las zonas frías y alejadas. Sin embargo, el sistema LHS 1903 ha decidido ignorar este patrón: tiene un planeta rocoso interno, dos gigantes gaseosos en el medio y, contra todo pronóstico, una enorme Súper Tierra rocosa en la órbita más lejana.

Este planeta exterior, bautizado como LHS 1903 e, tiene 1,7 veces el radio de la Tierra y una densidad sólida que nadie esperaba encontrar tan lejos de su sol. Según Thomas Wilson, investigador de la Universidad de Warwick y autor principal del estudio publicado en la revista Science, este mundo «no debería existir» bajo los modelos de formación estándar que conocemos hoy en día.

Imagen del LHS 1903.

El misterio de la formación «pobre en gas»

Para intentar explicar esta anomalía, los científicos realizaron simulaciones dinámicas extremas, incluyendo colisiones planetarias masivas para ver si el planeta exterior era el resto de un gigante gaseoso que perdió su atmósfera. El resultado fue negativo: ninguna colisión explicaba la existencia de LHS 1903.

La hipótesis que cobra más fuerza es un mecanismo de formación «pobre en gas». Al parecer, en este sistema los planetas se formaron uno tras otro en orden inverso al nuestro. El planeta rocoso exterior se habría formado millones de años después que los interiores, cuando ya casi no quedaba gas ni polvo en el disco estelar para crear un gigante gaseoso. Es un laboratorio natural que demuestra que la naturaleza tiene más de una receta para fabricar un sistema solar.

¿Podría haber agua en este mundo imposible?

El interés por este sistema va más allá de su extraño orden. Debido a su distancia de la estrella, los expertos creen que este planeta rocoso exterior podría ser lo suficientemente frío como para que el agua se condense, abriendo la puerta a futuras investigaciones sobre su atmósfera.

El próximo paso será apuntar el potente telescopio James Webb hacia este rincón del cosmos. Si se confirma que este tipo de sistemas son comunes en las estrellas enanas rojas (las más frecuentes del universo), estaríamos ante un cambio de paradigma total en la búsqueda de mundos habitables.