Los arqueólogos, estupefactos: encuentran sin excavar un templo de hace 2.600 años en el Antiguo Egipto
Un equipo de investigadores ha localizado en la histórica ciudad de Buto los restos de un edificio religioso del Antiguo Egipto que data de hace 2.600 años. Gracias a las nuevas tecnologías, la confirmación se ha dado sin necesidad de remover grandes extensiones de terreno que puedan poner en riesgo los hallazgos.
El descubrimiento se trata de una ciudad situada en el noroeste del delta del Nilo que funcionó como un enclave desde el periodo predinástico hasta la era islámica. Sin embargo, gran parte de su pasado permanece oculto bajo capas de sedimentos.
La dificultad de trabajar en un entorno donde el barro y el nivel freático complican las excavaciones tradicionales ha obligado a los especialistas a innovar. Mediante el uso de sensores desde el espacio y mediciones eléctricas en el suelo, han detectado anomalías que revelan la arquitectura de la Dinastía XXVI. El descubrimiento de los especialistas de la Universidad de Kafr El Sheikh (KFS) se ha publicado en la revista Acta Geophysica.
Hallan un templo de 2.600 años del Antiguo Egipto
Para este hallazgo, se combinaron las tecnologías del satélite Sentinel-1 y la tomografía de resistividad eléctrica (ERT). Este método permitió identificar una estructura de unos 25 por 20 metros ubicada en la zona conocida como Kom C.
Los arqueólogos han confirmado que se trata de una construcción del periodo Saíta (siglos VII-VI a. C.) que se asienta sobre una base de arena artificial, lo que demuestra una planificación urbana avanzada en el Antiguo Egipto para estabilizar edificios en zonas húmedas.
Lo curioso del caso es que, para validar lo que decían las máquinas, los arqueólogos solo tuvieron que abrir una pequeña trinchera de sondeo. Según explica el paper técnico y recoge también el medio National Geographic, en este punto de Buto aparecieron muros de adobe y una colección de objetos rituales que refuerzan la hipótesis de que el edificio era un templo o una residencia para la élite sacerdotal.
Los tesoros que confirman la importancia de Buto para el Antiguo Egipto
Bajo el suelo de Buto, la ciudad sagrada que protegía la diosa cobra Wadjet, han aparecido piezas que los arqueólogos no esperaban encontrar con tanta facilidad. Entre los restos de los muros de la dinastía XXVI, el equipo recuperó amuletos de deidades como Isis, Horus, Taweret y Bes.
A su vez, se destaca especialmente una figura híbrida que combina rasgos de babuino y halcón, además de un escarabeo de esteatita (es decir, un amuleto con forma de escarabajo) con el nombre del faraón Tutmosis III, que posiblemente se utilizaba como sello o elemento de protección.
La presencia de objetos ceremoniales, junto con un cuenco de ofrendas y restos de caliza, sugiere que el edificio cumplía funciones de culto específicas hace 2.600 años. Los datos obtenidos mediante la ERT mostraron anomalías de alta resistividad que contrastan con la humedad del entorno, lo que permitió dibujar un mapa en 3D de la estructura antes de tocar la primera piedra. La precisión fue tal que los muros de adobe aparecieron exactamente a la profundidad que marcaban los modelos digitales.
Los escáneres en la arqueología moderna
Tradicionalmente, la arqueología en el delta se consideró como un proceso destructivo y lento debido a las inundaciones y la superposición de capas históricas de sedimentos.
Por eso, el éxito reciente en Buto es tan relevante, ya que permite planificar las intervenciones de forma no invasiva, al proteger el patrimonio que aún no se puede excavar por falta de presupuesto o por sensibilidad ambiental.
Para el futuro, los expertos no tienen dudas de que este es solo el principio. Los investigadores de la Universidad de Kafr El Sheikh y otras instituciones creen que podría haber otro edificio religioso de grandes dimensiones bajo una espesa capa de arcilla cercana. Se planea un flujo de trabajo integrado con satélites, herramientas en geofísica y excavación dirigida para reconstruir la cronología de los asentamientos, y así no poner en riesgo la integridad del yacimiento.