Ciencia
Contaminación

La amenaza que nadie vio venir: la contaminación microplástica amenaza los ecosistemas marinos en Arabia Saudí

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

La contaminación por microplásticos en España es un problema grave, pero hay en otros países donde se están alcanzando niveles extremos. Es el caso de Arabia Saudí, según los científicos.

Esta es la conclusión de un estudio científico publicado en la revista Ecosystem Ecology Research (EER), y ha hecho encender todas las alarmas sobre la situación del Golfo Árabe. Se trata de una revisión elaborada por varios científicos internacionales.

Su principal advertencia es que las condiciones extremas de Arabia Saudí están favoreciendo la acumulación de microplásticos. No sólo se trata de un problema ambiental, sino que daña a los ecosistemas marinos, a la acuicultura y, potencialmente, a la salud humana.

Por qué Arabia Saudí es el peor lugar para acumular microplásticos

Según los investigadores, el problema de Arabia Saudí es que reúne una combinación de factores que lo convierten en un escenario especialmente vulnerable.

La alta salinidad, las temperaturas elevadas y una circulación de agua restringida dificultan la dispersión de los contaminantes y favorecen la concentración de partículas microscópicas.

A diferencia de otras regiones marinas con mayor intercambio de corrientes, en el Golfo Árabe el agua se renueva con menor rapidez. Por culpa de este rasgo, unido al intenso desarrollo costero, contribuye a que los microplásticos permanezcan más tiempo en el medio y se acumulen progresivamente.

Todo ello tiene una traducción en los océanos, ya que los microplásticos pueden acabar en organismos marinos e incorporarse a la cadena trófica. Es decir, no sólo compromete la biodiversidad, sino que pone en riesgo a la acuicultura y a las personas que dependen de la producción marina.

El experimento de Arabia Saudí para acabar con los microplásticos con IA

La revisión científica también ha analizado las herramientas empleadas actualmente para detectar microplásticos. Por ejemplo, consideran que algunas técnicas convencionales como la espectroscopía de infrarrojo con transformada de Fourier (FTIR) y la espectroscopía Raman tienen limitaciones.

Para afrontar estas carencias, el estudio propone incorporar soluciones basadas en inteligencia artificial (IA). Los algoritmos de aprendizaje automático pueden mejorar la clasificación de polímeros, aumentando la exactitud en la identificación de los distintos tipos de plástico.

Asimismo, modelos de visión computacional como U-Net permiten la segmentación automática y la medición de partículas en imágenes microscópicas.

La ventaja de estas herramientas es que reducen el sesgo manual y facilitan análisis de alto rendimiento comparables entre distintos laboratorios, lo que podría estandarizar los resultados en la región.

Los pasos a seguir para reducir la contaminación microplástica

El trabajo también ha explorado posibles estrategias de biorremediación mediante microorganismos, algas y plantas acuáticas capaces de adsorber o degradar parcialmente microplásticos.

No obstante,  no han dudado en avisar de que la efectividad de estos métodos está condicionada por las condiciones ambientales extremas del Golfo Árabe.

Como respuesta han diseñado un plan específico. Entre las medidas propuestas figuran el establecimiento de protocolos de monitoreo estandarizados, la creación de bases de datos espectrales e imágenes compartidas y la puesta en marcha de estudios piloto de biorremediación adaptados al entorno local.

La conclusión es que la contaminación por microplásticos debe abordarse con urgencia. No se trata únicamente de un reto ambiental, sino de una amenaza directa para los ecosistemas marinos y para la salud humana.