Cataluña
Independentismo en Cataluña

Aragonès homenajea a los golpistas en la Generalitat: «Seguimos empeñados en lograr la independencia»

"Salís con toda la tranquilidad de quien no tiene que pedir perdón por nada", les ha dicho Aragonès

  • Agustín de Grado
  • Subdirector y responsable del Área Política en OKDIARIO. Antes jefe de área en ABC, subdirector en La Razón y director de Informativos en Telemadrid.

Como héroes de la resistencia catalana frente al Estado opresor. Así han sido recibidos esta tarde los nueve golpistas indultados por el Gobierno de Pedro Sánchez en el Palau de la Generalitat por su presidente, Pere Aragonès. Los excarcelados han accedido al edificio de la institución que representa el autogobierno de todos los catalanes por la puerta principal, donde han sido recibidos por todos los miembros del Govern. «Seguimos empeñados en lograr la independencia», ha proclamado el presidente de la Generalitat en su discurso de bienvenida.

En la víspera de que el presidente catalán se entreviste este martes con Sánchez en la Moncloa, Aragonès ha encabezado la recepción en el Palau de la Generalitat a los que hasta la semana pasada permanecían encarcelados cumpliendo la condena por sedición y malversación que les impuso por unanimidad el Tribunal Supremos en 2019. Y el presidente catalán no se ha mordido la lengua. Al contrario, desoyendo todas las apelaciones a la concordia y al reencuentro lanzadas por el Gobierno estos días, Aragonès ha insistido en que la supuesta vía democrática que dice liderar «pasa inevitablemente en democracia por un referéndum sobre la independencia».

«Seguimos empeñados en conseguir la amnistía y la autodeterminación. Tenéis que recuperar vuestros derechos políticos. Los exiliados tienen que volver a Cataluña sin miedo de ser perseguidos», ha asegurado Aragonès en las palabras dirigidas a los indultados, entre ellos su jefe de filas, Oriol Junqueras, condenado a 13 años de cárcel como cabecilla del golpe.

La recepción a los presos se ha realizado en el salón Verge de Montserrat del palacio de la Generalitat y, posteriormente, han ofrecido unos parlamentos en la galería gótica del edificio. Del lado del Govern, en primera fila se han sentado, además de Aragonès, la presidenta del Parlament, Laura Borràs, el vicepresidente de la Generalitat, Jordi Puigneró, y la consellera de Presidencia, Laura Vilagrà. Justo enfrente se han situado los independentistas indultados, que han dejado una fila de sillas vacía en homenaje a los golpistas huidos de la justicia en el extranjero, como el ex presidente Carles Puigdemont.

En su discurso, Aragonès ha afirmado que los golpistas condenados por sedición y malversación de caudales públicos son «unos referentes» porque lo que hicieron en octubre de 2017 fue «honesto y noble»: «Por eso entrasteis en la cárcel convencidos de ser víctimas de una injusticia y por eso salís con toda la tranquilidad de quien no tiene que pedir perdón por nada».

En nombre de los homenajeados ha tomado la palabra Carme Forcadell, la presidenta del Parlament que permitió las votaciones ilegales que desembocaron en el 1-O. Ha asegurado que tanto ella como el resto de los indultados se comprometen «a trabajar más que nunca» para alcanzar «el fin de la represión».

A por el Tribunal de Cuentas

Tras lograr que el Gobierno de España doble el pulso al Supremo con los indultos, el Tribunal de Cuentas se ha convertido en el nuevo objetivo del independentismo. De ahí que el presidente de la Generalitat no haya desaprovechando la oportunidad para exigir que se acabe «de una vez por todas» la ofensiva judicial contra el movimiento separatista y la «ofensiva del Tribunal de Cuentas», que afecta a «centenares de personas en diferentes causas».

Un total de 42 ex altos cargos separatistas, entre los que se encuentran los ex presidentes Artur Mas y Carles Puigdemont, además de los recientemente indultados Oriol Junqueras, Jordi Turull y Raül Romeva, conocerán este martes la cantidad a la que asciende exactamente la liquidación provisional que ha fijado el Tribunal de Cuentas por su responsabilidad contable en el presunto desvío de fondos para las denominadas ‘embajadas catalanas’ y al Consejo de la Diplomacia Pública de Cataluña, conocido como Diplocat.