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Suena a broma, pero este pequeño pueblo de Soria tiene un error ortográfico en su nombre y lleva años arrastrándolo

pueblo de soria
Blanca Espada

A simple vista puede parecer un detalle sin importancia, incluso algo anecdótico. Pero cuando ese pequeño error aparece en la señal de entrada de un pueblo, la cosa cambia, ya que no es lo mismo escribir mal una palabra en un mensaje rápido que hacerlo en un cartel oficial que da la bienvenida a vecinos y visitantes. Y eso es justo lo que ha ocurrido durante meses en un pequeño pueblo de Soria que por fin ha subsanado su error. 

Puede que sea un pequeño pueblo como decimos de Soria, en el que viven menos de un centenar de personas, pero eso no implica que el cartel a la entrada de la localidad pueda tener una falta de ortografía que por fin se ha reparado después de meses estando presente. Los nombres, las tradiciones y la historia forman parte de la identidad del pueblo, y ver cómo se altera, aunque sea por una letra, no pasa desapercibido. Durante un tiempo, quienes llegaban a este municipio se encontraban con una sorpresa difícil de ignorar pero como decimos ahora ya se ha cambiado y esa letra que estaba mal se ha cambiado por la correcta.

Lo curioso es que no se trataba de una confusión reciente ni de un debate sobre cómo debería escribirse. El nombre del pueblo ha estado claro siempre. Aun así, la señal que indicaba su entrada llevaba unos meses mostrando una versión incorrecta, pero ¿a qué pueblo de Soria nos referimos?

Este pequeño pueblo de Soria tiene un error ortográfico en su nombre

La historia gira en torno a Fuentelmonge, un pequeño municipio situado en la comarca de Las Vicarías, muy cerca de Almazán. Durante meses, la señal de entrada al pueblo mostraba su nombre con una J, como «Fuentelmonje», cuando en realidad siempre se ha escrito con G.

Puede parecer un fallo menor, pero en un cartel oficial resulta llamativo. No sólo por la falta ortográfica en sí, sino porque es lo primero que ven quienes llegan al municipio. Era, en cierto modo, la carta de presentación del pueblo y la verdad es que no era la correcta. Tal y como explican desde Soria Noticias, ese error ha estado visible durante un tiempo hasta que, finalmente, la señal ha sido retirada. Con ello, se pone fin a una situación que había generado sorpresa entre vecinos y visitantes.

Un pueblo pequeño donde todo cuenta

Fuentelmonge no es precisamente un lugar masificado. Según los datos del INE de 2025, cuenta con 58 habitantes. En este tipo de municipios, donde la vida transcurre con calma y todo el mundo se conoce, los pequeños detalles adquieren una dimensión distinta. Por eso, ver mal escrito el nombre del propio pueblo en la entrada no era algo que pasara desapercibido sino todo lo contrario, seguramente se convirtió en una curiosidad que muchos comentaban y que, con el tiempo, acabó llamando la atención incluso fuera de la localidad.

Ahora, quienes se acerquen hasta allí volverán a ver el nombre tal y como siempre ha sido: Fuentelmonge, con G. Un cambio sencillo, pero importante para quienes viven allí.

El origen de un nombre con historia

Más allá del error puntual, lo cierto es que el nombre de Fuentelmonge tiene detrás una historia interesante y bastante curiosa. Según recoge Guía Repsol, su toponimia procede del antiguo “Fuente del Monje”, una referencia directa a la presencia de religiosos en la zona desde tiempos remotos. Es decir que originalmente era una «j» de Monje la que acabó dando nombre al pueblo pero que sin que sepamos porqué, siempre se escribió con «g».

En concreto, miembros de la Orden del Císter se asentaron en el cercano despoblado de Cántabos, donde a mediados del siglo XII levantaron un primer convento: el monasterio de Santa María de Cántabos. Hoy en día solo quedan restos de aquella construcción, que se encuentra junto a una antigua atalaya árabe del siglo X. Con el paso del tiempo, los monjes abandonaron ese enclave y dieron origen a uno de los conjuntos más destacados de la zona: el monasterio cisterciense de Santa María de Huerta, mucho más conocido y de mayor tamaño. Ese origen explica por qué el nombre del pueblo ha estado siempre ligado a esa idea de monje, aunque su evolución lingüística acabara fijando la forma actual con G.

Patrimonio en un rincón poco conocido

Aunque pequeño, Fuentelmonge también conserva algunos elementos patrimoniales de interés. Uno de los más destacados es la iglesia de Nuestra Señora de la Romerosa. Su origen es románico, aunque con el paso de los siglos ha ido incorporando distintos estilos. De aquella primera etapa apenas quedan restos visibles, ya que el edificio fue ampliándose y transformándose con el tiempo. Hoy presenta una mezcla arquitectónica que incluye una torre de estilo herreriano, una fachada neoclásica y un retablo barroco en su interior que llama especialmente la atención.

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