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Cómo ayudar a los niños a madrugar para la vuelta al cole

Cenas ligeras, una buena hora para irse a dormir y levantarlos de buen humor son remedios muy eficaces para ayudar a los niños a madrugar por las mañanas.

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¿Por qué me cuesta tanto madrugar?

Organizarse para la vuelta al cole de estos días, también implica que los niños se acostumbren a levantarse temprano. Durante las vacaciones era divertido para ellos quedarse despiertos hasta tarde y dormir un poco más por la mañana, pero ahora volvemos a la rutina y por ello es muy necesario que los niños se acostumbren de nuevo a madrugar, algo que les puede costar al principio pero que podemos conseguir si aplicáis los consejos que ahora os damos. Tips para ayudar a los niños a madrugar.

Cómo ayudar a los niños a madrugar para la vuelta al cole

Comenzamos de nuevo los horarios de escuela y trabajo en la familia, de manera que para organizarnos bien, lo primero que debemos tener en cuenta es que el despertar de por las mañanas marcará el ritmo del resto del día. Por ello, es importante que todos podamos madrugar o levantarnos a la hora que nos toca y en el caso de los niños, y más si son pequeños, es evidente que van a necesitar ayuda. Por ello organízate pensando en que deben madrugar tal y como te explicamos en estos punto.

Anticipa la hora de la cena

Cuando los niños vuelven a casa de la escuela, su juego de la tarde no tiene horario. Si fuera por ellos, nunca se detendría. Conseguir que acaben de jugar y se duchen es todo un desafío.  Por ello es necesario que fijes una hora para la cena y a partir de esta te prepares. Piensa que lo recomendado es que haya pasado al menos una hora entre la cena y la hora de irse a la cama, de modo que si por ejemplo quieres que tus hijos se acuesten a las 21: 00 horas, deberemos darles la cena a las 20:00 horas o incluso antes, a las 19:30 horas.

Por otro lado será bueno que la cena sea ligera con todos los alimentos necesarios para el crecimiento de los niños. Evitemos cocinar mucho o las cenas muy pesadas porque es posible que a los pequeños les cueste más hacer la digestión y con ello, que den más vueltas en la cama.

Fíjate una meta para la noche

Si ves que tu hijo o hija se resiste a dejar de jugar o a ducharse porque sabe que luego viene la cena y el irse a la cama, puedes proponer un plan que les guste antes precisamente de cenar o también después de que hayan cenado y antes de irse a la cama. De este modo no enfocarán su noche como algo malo, sino como un momento más del día. Puedes así proponer hacer la cena juntos o también dejarles ver un poco la televisión una vez hayan cenado.

No te olvides de la importancia del ritual para irse a dormir

El ritual de la hora de dormir puede estar asociado con los libros, a que les contemos un cuento, pero también a que se cepillen los dientes y se pongan el pijama. Si lo hacemos todos los días se convertirá en una rutina y pronto se acostumbrarán a irse a dormir sin rechistar.

Planifica para el día siguiente

A muchos niños les puede costar realmente ponerse a dormir. Por ello puedes recurrir a algún plan que quieran hacer el día siguiente y que les motive para que de una vez cierren los ojos y se pongan a dormir, ya sea por ejemplo que les digamos que les vamos a llevar al parque o que prepararemos el desayuno juntos cuando se despierten.

Despiértalos con buen humor

Por último llega la mañana en la que suena la alarma temprano y tienes que saltar de la cama. Si despiertas a los niños con cariño, se levantan con más ganas y el plan para acostumbrarlos nuevamente para la escuela habrá funcionado.