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Los cambios en la vagina durante el embarazo

Cuando estás embarazada, tu cuerpo cambia pero no solo en lo que respecta a que la barriga aumenta para poder alojar al bebé. También se notan cambios en los senos, incluso las piernas se hinchan o aparecen manchas en la cara. No podemos olvidarnos de la vagina, la zona íntima de la mujer que también sufre varios cambios durante el embarazo que analizamos a continuación.

Los cambios en la vagina durante el embarazo

Veamos, uno a uno, cuáles son todos los cambios que se producen en la vagina durante el embarazo:

La vagina es más sensible

Desde el primer día de embarazo, el cuerpo comienza a producir más sangre, a veces hasta un 50% más. Esta sangre está destinada en gran parte al útero: se utiliza para nutrir y oxigenar al feto, que crece bien en el refugio. También se irrigan mejor la vagina y los labios de la vulva. La cosencuencia de esto es la sensación de pesadez y mayor sensibilidad en esta parte de tu cuerpo. El aumento del flujo sanguíneo provoca hinchazón de la vagina y los labios de la vulva.

Veamos algunos consejos sobre cómo lidiar mejor con esta presión inusual:

Cambio de color

Los labios de la vulva cambian de color. Aunque este cambio parece extraño, no te preocupe ya que no es nada malo. Los labios, que suelen ser de un color rosa pálido, se volverán de color rosa oscuro alrededor de la semana 8 de embarazo . Cuantas más semanas pasan, más oscuros se vuelven (a veces incluso adquieren un color azulado o violáceo).

Cuidado con las varices

Durante el embarazo también pueden aparecer las varices vaginales. Sí, lo leíste correctamente … Los dos principales culpables son la progesterona, que debilita la pared venosa, y el útero cada vez más grande, que dificulta e interrumpe el retorno venoso. La presión hace que se formen venas varicosas en las piernas y los labios vaginales. Pero que no cunda el pánico: la mayoría desaparecerá después del parto. 

Los «gases» de la vagina

Con la presión creciente en tu vientre, el aire intenta encontrar otras «salidas». Incluso a través de la vagina. El fenómeno, aunque sea molesto, es inofensivo .

Apetito sexual multiplicado por diez

Como dijimos anteriormente, el embarazo provoca una mayor afluencia de sangre, incluso a la vagina. Esta sensibilidad vaginal exacerba la necesidad de tener relaciones sexuales y no solo eso; los orgasmos son aún más intensos.