Los beneficios del masaje neonatal
Decubre para qué puede servir hacer un buen masaje neonatal, sus beneficios y también qué debemos tener en cuenta para hacerlo correctamente.
Hacer un masaje al recién nacido puede servir para que por ejemplo, aliviemos un dolor de barriga que esté sufriendo, pero también nos servirá para otros beneficios que a continuación os desvelamos. Descubre entonces, cuáles son todos los beneficios del masaje neonatal.
Si acostumbramos al recién nacido a que reciba su masaje diario, podremos tener en nuestras manos, una herramienta de comunicación válida entre la madre y el bebé, o entre el padre y el bebé, así como para ayudarle a descansar mejor y aliviar trastornos como el estreñimiento y los cólicos.
Los beneficios del masaje neonatal
Cuidar al bebé en los primeros días no es fácil. Puede que entre la madre y el bebé, el sentimiento comience de inmediato o puede producirse más tarde, o quizás se debe establecer un vínculo entre el padre y el bebé. El masaje infantil puede ser una forma de abrazo, o de hecho, una de las mejores maneras para conectar con el bebé de manera especial. Numerosos estudios han demostrado que masajear a un bebé puede reducir el llanto y el nerviosismo, puede ayudarlo a descansar mejor y aliviar dolencias como el estreñimiento y los cólicos . Vale entonces la pena intentarlo y descubrir de qué modo con un simple masaje tu bebé se sentirá seguro y tranquilo.
Cuando masajeas a tu bebé, en realidad estás estimulando su sistema nervioso central. Esto desencadena una reacción en cadena: hace que su cerebro produzca más serotonina , una sustancia química para el bienestar y menos cortisol , una hormona secretada en respuesta al estrés. Como resultado, el ritmo cardíaco y la respiración del niño se ralentizan y se vuelve más relajado e incluso podemos conseguir que deje de llorar o que se duerma si se ha despertado en la noche.
Masajear regularmente también es bueno a nivel emocional. El toque cariñoso y el movimiento rítmico se encuentran entre las formas más poderosas de comunicación entre los niños y sus padres, por lo que son excelentes formas de vinculación. El masaje te ayudará a comprender cómo leer los signos de su hijo y responder mejor a sus necesidades. Al fin y al cabo no es algo muy exigente. Solo tienes que dedicarle 10/15 minutos al día, preferiblemente por la noche después de un baño.
Antes de comenzar, asegúrate de que la habitación donde vayas a hacer el masaje sea cálida y tranquila. Quítate todas las joyas que puedan interponerse en su camino y utiliza un poco de aceite para bebés. Desnuda a tu bebé hasta el pañal y luego colócalo sobre una toalla suave o una manta, con una almohada debajo de la cabeza. Comienza por tomar sus manos y masajear suavemente sus palmas. Cuando te parezca que estás sintonizado, puedes concentrarte en la piernas, vientre (movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj), espalda y brazos. Por último puedes acariciar sus carita centrándote en los mofletes y la frente.
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