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Mallorca

La izquierda dejó sin mantenimiento el firme de las viejas carreteras de Mallorca tras ocho años en el poder

Ni en la Vía de Cintura, ni en la Serra de Tramuntana, ni en las autopistas, ni en vías secundarias

Los sucesivos pactos de izquierdas entre 2015 y 2023 evitaron invertir en el mantenimiento del firme de las carreteras de Mallorca, ya envejecidas cuando entraron a gobernar el Consell de Mallorca, administración responsable de la red viaria de la isla. Ni Mercedes Garrido (PSOE) ni Iván Sevillano (Podemos) hicieron nada por la mejora del asfalto, figura clave para la seguridad de los conductores.

El firme de la Vía de Cintura de Palma tuvo que ser renovado por completo en 2025 por el actual equipo de gobierno (el PP lleva esta cartera). Desde su inauguración en 1992, sólo había vivido una mejora el año 2000. Soporta cada día el paso de 180.000 vehículos en algunos tramos.

La izquierda tuvo la responsabilidad de las carreteras de la isla entre 2015 y 2023; es decir, se encontró el firme de la Vía de Cintura ya envejecido, con 15 años sin mejoras y una evidente degradación. Ocho años después, hubo cero inversión en mantenimiento de la principal arteria del tráfico en la isla.

El desinterés por el mantenimiento de las carreteras de Mallorca se mantuvo durante los ocho años de los dos gobiernos multipartitos de izquierdas. Por este motivo, el Consell de Mallorca acomete ahora una mejora integral del firme y la seguridad en la carretera Ma-1, entre Peguera y el Port d’Andratx. Decenas de miles de vehículos han circulado en el último año sobre un firme de 35 años de antigüedad.

Algo parecido sucede con la carretera Bunyola-Orient-Alaró. Transcurre por la siempre complicada Serra de Tramuntana. Ahora se está acometiendo la renovación del firme y la adecuación de la vía tras 25 años sin que nadie invirtiese un solo euro en esta vía.

Sineu-Ariany-Petra es otra de la mejoras en marcha en la actualidad después de 10 años sin mantenimiento. La práctica totalidad de este periodo, con la izquierda en la responsabilidad de las carreteras de Mallorca.

La relación entre la izquierda mallorquina y la mejora de las carreteras nunca fue buena. En 2015, el Pacto de Progreso, presidido por Miquel Ensenyat (Més per Mallorca) y con la socialista Mercedes Garrido al frente de la cartera de carreteras, tuvo que finalizar e inaugurar el importante desdoblamiento de la carretera Campos-Llucmajor contra el que se manifestaron en multitud de ocasiones.

En la siguiente legislatura, con la socialista Catalina Cladera como presidenta del Consell de Mallorca y el podemita Iván Sevillano como responsable de las carreteras, se produjeron otros episodios de «alergia» al tráfico rodado. Sevillano, por ejemplo, se ausentó de la inauguración que su departamento hizo de la salida de Lloseta en la autopista Palma-Sa Pobla. No fue porque era «contrario» a la obra.

No se intervino en la mejora de la red viaria pero sí se tomaron decisiones intervencionistas sobre el tráfico como la instalación del polémico Bus-VAO a la entrada de la ciudad desde el aeropuerto y que ahora ha inutilizado el PP, o la limitación de la velocidad a 80 kilómetros por hora en la Vía de Cintura, también revertida por el actual equipo de gobierno en Mallorca.