OkBaleares
palma

Ingresan en el Hospital de Son Espases a la detenida por el crimen de Pere Garau por prescripción psiquiátrica

La presunta asesina, María Ángeles F.S., de 36 años, sigue bajo custodia policial

La mujer detenida por presuntamente asesinar a su suegra en una vivienda del barrio de Pere Garau ha sido trasladada e ingresada en el Hospital Son Espases por prescripción psiquiátrica mientras sigue bajo custodia policial.

Según fuentes cercanas al caso, la sospechosa, de 36 años, fue sometida a una evaluación psiquiátrica tras su arresto. Aunque, en principio, no se aprecia que padezca un trastorno mental grave, los especialistas recomendaron su ingreso en el módulo hospitalario destinado a detenidos.

La investigación, dirigida por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, apunta a un crimen especialmente violento. La principal hipótesis es que la detenida golpeó brutalmente a su suegra, María del Rosario, de 73 años, con un ventilador.

El electrodoméstico fue intervenido por la Policía Nacional durante la reconstrucción del crimen y ya ha sido enviado a un laboratorio forense, donde será analizado en busca de restos orgánicos, sangre y huellas que permitan confirmar cómo se produjo la agresión.

La detenida, María Ángeles F.S., de 36 años, habría reconocido que golpeó repetidamente a su suegra durante el enfrentamiento. Según su versión, la anciana todavía respiraba cuando abandonó la habitación, pero jamás pidió ayuda. Pasaron varias horas hasta que alguien encontró el cadáver. Eso significa que la anciana quedó tendida en el suelo, agonizando hasta que murió.

Los investigadores sospechan que durante ese tiempo la mujer limpió parte de la escena del crimen, escondió ropa manchada de sangre y trató de recomponer el escenario de la agresión. De hecho, el cuerpo apareció colocado sobre una cama, una circunstancia que hace pensar a los agentes que pudo ser movido después de la muerte.

Otro punto a tener en cuenta son las lesiones que presentaba. Arañazos en brazos y rostro, además de erosiones en los nudillos. Para los agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, esas marcas encajan con un ataque extremadamente violento y con el intento desesperado de la víctima por defenderse de la lluvia de golpes.

El caso ha causado una enorme conmoción entre los vecinos del barrio palmesano, todavía impactados por la brutalidad de los hechos.