Escándalo en Son Espases: el ex jefe de Traumatología vuelve al banquillo acusado de una agresión sexual a una enfermera
El facultativo ya fue juzgados y absuelto por un hecho similar en el año 2024

Nuevo terremoto judicial alrededor del que fuera máximo responsable de Traumatología en el Hospital Son Espases. El médico, de 59 años, volverá a sentarse en el banquillo de los acusados por una presunta agresión sexual a una auxiliar de enfermería ocurrida dentro del hospital en abril de 2024. La Fiscalía pide para él dos años y tres meses de cárcel, además de una indemnización de 15.000 euros para la víctima por los daños psicológicos sufridos.
El caso ha causado una enorme conmoción en el ámbito sanitario balear, especialmente porque no es la primera vez que el traumatólogo se enfrenta a acusaciones de este tipo. Hace apenas unos meses ya fue juzgado por otro supuesto episodio de contenido sexual denunciado por una paciente de una clínica privada de Palma. Entonces resultó absuelto, pero ahora vuelve a estar en el centro de la polémica. En la prensa local, este facultativo acaparó una gran cantidad de noticias.
Según el relato del Ministerio Público, los hechos ocurrieron el 24 de abril de 2024, cuando el facultativo todavía dirigía el servicio de Traumatología del hospital. Aprovechando su posición de poder, el médico habría realizado una petición completamente fuera de lugar a una auxiliar de enfermería nada más comenzar el turno de tarde. Supuestamente le pidió que le examinara los testículos alegando unas molestias. La trabajadora, sorprendida, le respondió que no era especialista en urología y rechazó hacerlo. Pese a ello, el acusado insistió varias veces.
La situación dejó tan impactada a la auxiliar que aquella misma tarde comentó con otros compañeros lo «extraño e incómodo» de la escena. Sin embargo, lo peor todavía estaba por llegar. Horas después, cuando la jornada estaba terminando y la enfermera se disponía a recoger su bolso para marcharse a casa, escuchó cómo alguien cerraba el pestillo de la puerta.
Al girarse, se encontró presuntamente al médico con los pantalones bajados, exhibiendo sus genitales y haciendo gestos para que acercara la cabeza. Acto seguido, siempre según la acusación, el traumatólogo le agarró un pecho y comenzó a tocarla de forma libidinosa hasta que ella consiguió apartarse y salir rápidamente de la sala.
La denuncia fue presentada pocas horas más tarde ante la Policía Nacional y desencadenó un auténtico revuelo interno en el hospital. La Conselleria de Salud actuó de inmediato apartando cautelarmente al jefe de Traumatología por la «gravedad extrema» de los hechos investigados.
La Fiscalía sostiene además que la víctima arrastra importantes secuelas emocionales desde entonces. La mujer ha necesitado atención psicológica y psiquiátrica, además de tratamiento con antidepresivos, debido a sentimientos continuados de ansiedad, tristeza, impotencia y rabia. Además de la pena de prisión y la indemnización económica, el Ministerio Público reclama que el acusado tenga prohibido acercarse o comunicarse con la auxiliar durante cinco años.