caso varadero

Corrupción en Baleares: la Fiscalía pide interrogar al vicepresidente y ex juez de Podemos Yllanes

El vicepresidente de Baleares y ex juez de Podemos, Juan Pedro Yllanes.
El vicepresidente de Baleares y ex juez de Podemos, Juan Pedro Yllanes.
Miquel Ángel Font

La Fiscalía de Baleares pide al juez que interrogue, de momento como testigo, al vicepresidente del Govern y ex juez de Podemos, Juan Pedro Yllanes, en el marco de la investigación de la querella por delito de corrupción que afecta al Departamento de Industria que él preside. La fiscal María Dolores Rial de la Calle así lo solicita al titular del Juzgado de Instrucción número 1, Juan Manuel Sobrino,  después de que la Audiencia de Baleares ordenara la reapertura del denominado caso Varadero en el que se investiga la falsificación de un documento público.

Juan Pedro Yllanes debía presidir en 2015 el Tribunal que juzgaría a la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin y otros 17 acusados por el caso Nóos para encabezar la lista de Podemos por Baleares al Congreso de los Diputados y pidió la excedencia al Consejo General del Poder Judicial. En 2019 entró como diputado de Podemos en el Parlament autonómico de Baleares y gracias al pacto de izquierdas que preside la socialista Francina Armengol fue nombrado vicepresidente del Govern y consejero de Transición Ecológica y Sectores Productivos.

La investigación del caso de corrupción que desarrolla el Juzgado de Instrucción número 1 se centran precisamente en la Consejería que preside Yllanes y estás relacionado con el trato de favor hacia determinadas empresas del sector náutico afines al pacto de izquierdas que gobierna en las Islas y que preside la socialista Francina Armengol.

Como desveló OKIDIARIO el pasado día 13, el Juzgado de Instrucción número 1 ha reabierto la causa por orden de la Audiencia de Palma y una de las primeras actuaciones ha sido imputar al número 2 de Yllanes, el director general de Política Industrial, Antonio Morro.

De momento, el juez Juan Manuel Sobrino ya ha citado a declarar como investigados a dos altos cargos de la Consejería que preside el ex juez Yllanes: el mencionado director general de Política Industrial, Antonio Morro Gomila, y la directora de los servicios jurídicos de la Conselleria de Yllanes, Teresa Relea. Los dos están denunciados por presuntos delitos de prevaricación y falsificación de documento público aunque, de momento, sólo estás imputados por el último delito, el de falsificación.

La querella la interpuso el Grupo Fabkina, empresa líder en el sector náutico que se ha visto perjudicada por el trato de favor que ha recibido otro grupo de empresas del mismo sector afines al pacto de izquierdas que gobierna en las Islas. Denunció concretamente los mencionados delitos de prevaricación y  falsificación de documento público.

La supuesta prevaricación se basa en el archivo sin justificar de los expedientes que el propio Govern había abierto a una serie de empresas del sector náutico que trabajan en el Puerto de Palma por incumplimiento grave de la normativa sobre seguridad industrial y protección del medio ambiente.

El supuesto delito de falsificación de documento público se refiere a la resolución firmada por la Conselleria de Yllanes el 29 de julio de 2020 por la que se archivan los expedientes antes mencionados.

La letrada Teresa Relea firmó el informe jurídico que posibilitó el archivo de los expedientes contra las empresas denunciadas por infracciones graves contra la seguridad industrial y la protección del medio ambiente.

Cronología

Los hechos se remontan al 9 de septiembre de 2020 cuando el juez inició la instrucción por la no tramitación de los expedientes sancionadores y solicitó a la Consejería de Yllanes que le remitiera toda la documentación sobre el caso. Un día después el Govern sacó a relucir la resolución amparada por el informe jurídico firmado por Relea por la que se indica que ya no hay expedientes para tramitar, que los mismos se habían archivado y  que, por tanto, no hay nada que investigar judicialmente.

El truco estuvo en crear el documento del archivo de expedientes un día después de que el juez solicitara toda la documentación y firmarlo poniendo la fecha 29 de julio.

Al mismo tiempo que sucedía todo esto, el propio Govern estaba concediendo importantes subvenciones a las empresas expedientadas dentro de su programa para potenciar el sector náutico. Lo que no podía trascender bajo ningún concepto era que el Govern apareciera como financiador de unas empresas que estaban expedientadas por graves infracciones a la normativa sobre seguridad industrial, entre otras.

La maniobra de la Conselleria de Yllanes fue hacer desaparecer los expedientes mediante un resolución por la que se resolvía que no había infracciones. Sin expedientes, ya no hay sanciones, que hubieran sido muy elevadas en aplicación de la normativa.

Si ya no hay expedientes, ya no hay investigación judicial por la no tramitación de los expedientes y en consecuencia se archiva el caso. El problema surge cuando el denunciante, el Grupo Fabkina, recurre el archivo judicial y la Audiencia de Baleares ordena al Juzgado proseguir con la causa.

El Grupo Fabkina inició la batalla judicial debido al perjuicio que le suponía no poder trabajar en el Varadero de Palma cuando era la única empresa que reunía todos los requisitos para hacerlo en cuanto a maquinaria y medidas de seguridad. Por contra, el millonario negocio del mantenimiento y pintado de yates se lo llevaban una serie de empresas afines al pacto de izquierdas que incumplían la normativa sobre seguridad industrial y medio ambiente.

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