OkBaleares
sucesos

Cierran el restaurante del horror en Mallorca: explotación laboral, inmigrantes ilegales y sin higiene en la cocina

Tres trabajadores eran inmigrantes ilegales y 12 trabajaban 13 horas diarias con contratos a media jornada

Dormían en nueve habitaciones compartidas, sin baño propio, ni aireación y pegadas a la cocina y almacenes

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Cierran el restaurante del horror en Mallorca: explotación laboral, inmigrantes ilegales y sin higiene en la cocina en la zona de Cala Millor perteneciente a la localidad de Sant Llorenç des Cardassar.

Agentes de la Policía Nacional de Extranjería de Manacor, conjuntamente con inspectores de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, con inspectores de la Conselleria de Sanidad y de la Conselleria de Vivienda del Govern Balear, apoyados por unidades uniformadas de Policía Nacional y de la Policía Local de Sant Llorenç des Cardessar, procedieron a inspeccionar el restaurante.

Una vez en el lugar, se comprobó que de los 15 trabajadores que había en el lugar, había tres que se encontraban ilegales en España, por lo que no pueden trabajar legalmente. Los otros 12 trabajadores, al parecer, estarían dados de alta a media jornada cuando la realidad es que trabajarían 13 horas diarias los 7 días de la semana. Por estas posibles infracciones, los inspectores de Trabajo y Seguridad Social levantaron las oportunas actas de propuesta de sanción.

Inmediato cierre del restaurante

Asimismo, por parte de los inspectores de Sanidad se pudo comprobar la gran cantidad de deficiencias que presentaba el establecimiento en cuanto a las medidas de refrigeración, manipulación y cocinado de alimentos.

No se respetaba la cadena de frio y separación de alimentos, cocinando sin las más elementales medidas de higiene por parte de los trabajadores, así como teniendo sus habitaciones pegadas a la cocina y a los almacenes de alimentos, con una importante falta de limpieza en todos los espacios.

Dichas circunstancias llevaron a la determinación del inmediato cierre al público del establecimiento, dando un plazo a la empresa de 10 días para la resolución de las deficiencias para que pueda volver a abrir al público, pero de forma independiente a las posibles sanciones administrativas a las que se enfrenta.

De igual forma, por parte de los inspectores de Vivienda del Govern Balear confirmaron la existencia de nueve habitaciones carentes de condiciones mínimas necesarias para la residencia de los trabajadores en las mismas. Las habitaciones tenían que ser compartidas entre ellos, sin baño propio, sin aireación, muy sucias y pegadas a la cocina y almacenes, con un fuerte y desagradable olor a comida. Por ello también se procede a tramitar las correspondientes propuestas de sanción.

Por parte del Grupo de Extranjería, se procedió a incoar expedientes de expulsión a los tres trabajadores ilegales y se continúan gestiones por si pudiera haberse cometido un supuesto delito contra los derechos de los trabajadores por parte de los responsables del restaurante.