Los barrenderos de Palma exigen al PSOE que haga como Podemos en la funeraria y no les pida catalán
Exigen igualdad de condiciones para los trabajadores de dos empresas que pertenecen al mismo Consistorio palmesano
La dirección socialista de la empresa municipal de limpieza rechazó la propuesta de los sindicatos para eliminar este requisito
Podemos se salta ahora la exigencia del catalán para poder colocar a su gente en la funeraria de Palma
El Ayuntamiento de Palma exige a todos sus funcionarios que atiendan “sólo en catalán” a la población
Los barrenderos de Palma exigen al PSOE que haga como Podemos en la funeraria y no les exija título de catalán para estar así en igualdad de condiciones laborales en las dos empresas municipales del Ayuntamiento de la capital balear.
Los sindicatos de la empresa municipal de limpieza del Consistorio palmesano, Emaya, solicitaron en la última convocatoria de promoción interna de la compañía, que los que optaran a las plazas de conductor de camiones de recogida, trabajadores de base y toda una serie de puestos vacantes quedaran exentos de este requisito.
Desde la dirección de Emaya, liderada por el concejal socialista Ramón Perpinyà, se les comunicó hace escasos dos meses la imposibilidad de atender esta demanda tras consultar con el Ayuntamiento de Palma presidido por el alcalde, José Hila.
El catalán, por tanto, seguiría siendo obligatorio para los trabajadores de la limpieza porque el Ayuntamiento lo imponía tanto para el ingreso en la bolsa de personal eventual, como para acceder a puestos de promoción interna. “Se intentó eliminar el requisito pero se han negado”, apunta un portavoz del sindicato USTE, el más votado en Emaya.
Los empleados municipales de la limpieza lamentan que «donde está Podemos no se pida el catalán y donde está el PSOE sí se haga, sin motivo alguno para esta diferencia, más allá de la voluntad de la dirección de cada empresa, que son ambas del Ayuntamiento de Palma”.
En Emaya, se da además la circunstancia de que cuando se pacten en las próximas semanas los requisitos entre dirección y sindicatos para sacar la oferta pública de plazas con el objetivo de hacer fijos a los trabajadores interinos, en caso de que se exija el dominio de la lengua catalana para gente que lleva 30 años en Emaya, el conflicto laboral estará servido.
Los sindicatos ya han exigido a la compañía que dé facilidades para estabilizar el empleo porque, en caso contrario, la situación de muchos trabajadores de base con notable antigüedad será muy complicada.
La imposición del catalán en Emaya, al igual que la exigencia de este requisito en el acceso al empleo público en el Consistorio palmesano, arrancó en 2015 con el actual gobierno municipal de coalición de socialistas, independentistas de Més y Podemos. Curiosamente, la única empresa municipal que preside la formación morada es la que ha quedado exenta de exigir el dominio hablado y escrito de esta lengua a sus operarios de la funeraria.
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