El alcalde de Palma, enemigo público número uno de la venta ambulante ilegal: ocho operativos policiales en un mes
El primer edil del PP marca distancias con la permisividad del ex alcalde socialista Hila con los manteros
Martínez está cumpliendo lo que prometió en campaña electoral y con lo dispuesto en la nueva ordenanza cívica

El alcalde de Palma, Jaime Martínez, es este verano el enemigo número uno de la venta ambulante ilegal: ocho macrooperativos policiales de calado lleva en poco más de un mes este verano en Playa de Palma, Dalt Murada y el entorno de la Seu y otros enclaves donde la presencia de manteros es habitual cada temporada turística.
Martínez marca así una distancia sideral con la inoperatividad, o cuando no permisividad, con esta actividad ilegal que tenía el anterior gobierno de izquierdas de Palma, cuyas actuaciones en esta materia se podían contar al año con los dedos de una mano.
El hoy alcalde cumple así una de las promesas electorales que hizo en abril de 2023 tras ser proclamado candidato del PP a la alcaldía, cuando prometió que «pondrá fin a la venta ambulante ilegal que campa a sus anchas por la ciudad».
Una meta casi imposible de cumplir, pero lo que nadie le podrá negar es que no solo lo está intentando, sino que ha atajado la impunidad con la que los manteros actuaban las dos pasadas legislaturas.
«La vergonzosa permisibilidad de la izquierda con los actos ilegales y delictivos no hace más que incrementar la degradación de nuestra ciudad», afirmaba el entonces candidato Martínez, que culpaba al ex alcalde socialista y hoy senador, José Hila, «y a los suyos de no estar de parte de los ciudadanos, sino de los que se saltan la ley, porque la venta ambulante ilegal sólo daña al pequeño comercio que paga impuestos».
De hecho, ya son varios los comunicados que han hecho públicos las patronales del pequeño comercio, felicitando la actuación del alcalde Martínez sobre este particular, y aplaudiendo su nueva ordenanza cívica que, por cierto, fue rechazada por las tres formaciones del anterior gobierno de izquierdas, socialistas, separatistas de Més y Podemos.
Una normativa que no sólo actúa contra los manteros, sino que por primera vez sanciona a todos aquellos que compren productos del top manta con multas de entre 300 y 750 euros.
Sancionar a los que compren artículos a los manteros, como camisetas de fútbol, bolsos, capazos, gafas, cinturones o zapatillas, permite visibilizar y disuadir de cualquier empatía con esta actividad ilegal.
Los ocho macrooperativos desde mediados de junio y hasta el ejecutado la madrugada del pasado día 17 de julio han permitido el decomiso de miles de artículos, como en el último, donde se estima que el volumen de los productos incautados equivalía aproximadamente a cinco contenedores de residuos urbanos.
En el mismo participaron 50 agentes de la Policía Local y Nacional y tuvo lugar en la popular calle del Pare Bartomeu Salvà en el marco del refuerzo específico de la seguridad durante la temporada estival en la zona de la Playa de Palma.
El dispositivo permitió controlar la actividad de 41 vendedores ambulantes y, como resultado de la actuación, se instruyeron diligencias penales contra ocho personas, investigadas por un presunto delito contra la propiedad industrial. Además, se levantaron 12 actas por venta ambulante no autorizada y una por tenencia de sustancias estupefacientes.
No será último porque no hay semana sin operativo contra una actividad ilegal que ocasiona un daño incalculable al pequeño comercio asfixiado por los impuestos.