Aragón
ELECCIONES EN ARAGÓN

Jorge Azcón, el barón «intrépido» del PP que busca una mayoría absoluta en Aragón que le aleje de Vox

El candidato 'popular' busca el apoyo mayoritario de los aragones para a liderar un Gobierno en solitario

Las elecciones autonómicas de Aragón se presentan como un examen a la fortaleza del líder del PP maño, Jorge Azcón. Él es el presidente en ejercicio, lidera las encuestas y ha tomado la iniciativa de adelantar los comicios tras el bloqueo de Vox a los Presupuestos autonómicos. Vox fue su principal apoyo durante la primera etapa de la legislatura. Azcón, que busca el apoyo mayoritario de los aragoneses, opta a liderar un Gobierno en solitario en la región.

Azcón (Zaragoza, 1973) se ha consolidado como una de las figuras clave del PP en el ámbito autonómico. Es uno de los barones más notorios. Quienes le conocen dentro del partido destacan destacan de él que sea tan «intrépido» -políticamente hablando- como «estratega». Dicen que así lo demostró, por ejemplo, cuando en 2023 meditó y decidió su renuncia a seguir al frente del Ayuntamiento de Zaragoza para lanzarse a la carrera por el Gobierno regional.

El municipalismo, sin duda, ha sido el germen que ha marcado su gran carácter como figura política. Pasó más de una década en el consistorio de la capital aragonesa, primero como concejal y luego como máximo responsable. Ello, hasta que una mañana, y con el impulso de Feijóo, decidió lanzarse a ocupar el despacho principal del edificio del Pignatelli, sede del Ejecutivo regional.

Lo que diferencia estos comicios autonómicos de los anteriores es la crítica situación institucional que atraviesa España. Con un Gobierno, el de Sánchez, que cede ante las demandas de los independentistas catalanes, como ha sido el caso del acuerdo para la financiación autonómica sellado entre el presidente Pedro Sánchez y el líder de ERC, el inhabilitado Oriol Junqueras, que erosiona la capacidad económica para los servicios públicos de los aragoneses..

El fallecimiento de Javier Lambán, ex presidente socialista del Gobierno de Aragón, es también lo que diferenciará estos comicios de los anteriores. Es más, al anuncio de su muerte, destacó el propio Ejecutivo popular de Azcón «el sello de su defensa inquebrantable, valiente y tenaz» tanto de España como de Aragón. Con su sucesora, Pilar Alegría, candidata del PSOE en Aragón, no se espera diálogo. Tampoco un debate por mejorar la vida de los aragoneses.

La hemeroteca de Azcón

La carrera política del líder de los populares de Aragón se ha construido a fuego lento. Casi una treintena de años de experiencia en el ejercicio público en los que ha compatibilizado sus cargos como representante y líder del partido con su papel como padre: Belén y Jorge son sus hijos, quienes –por cierto–están lejos de seguir sus pasos en el mundo de la política.

Apenas tenía 20 años el joven Azcón cuando decidió afiliarse a las bases del PP. Fue presidente de las Nuevas Generaciones (NNGG) del partido en Zaragoza y Aragón. Hasta la década de los 2000 no dio el salto al Ayuntamiento de Zaragoza. Allí permaneció casi una década como concejal de Juventud y Personal, una experiencia que le permitió consolidar el mayor peso de su capital político. El mismo que aprovechó en su etapa como portavoz de Economía y Hacienda en el consistorio.

Relación con Vox

No fue hasta el año 2019 cuando, con 45 años, se convirtió en alcalde de Zaragoza, y eso que su candidatura no fue la más votada, pero sí el cómputo global del centro-derecha. Así, logró alzarse con el bastón de mando gracias a un pacto de gobierno con Ciudadanos, y con el apoyo a su investidura por parte de los de Santiago Abascal. Aficionado a los deportes –la natación y el esquí por este orden– en varias ocasiones ha definido la dedicación a la política hacomo una «actividad de fondo».

Azcón es, de hecho, el único que no llega a estas elecciones como principiante. Eso sin contar con el candidato de Vox, Alejandro Nolasco, que fue vicepresidente del Ejecutivo maño hasta que los de Abascal decidieron abandonar los gobiernos autonómicos de coalición en julio de 2024. El popular, por su parte, llega con el peso de más de 25 años de gestión y la hemeroteca de una última trayectoria que, en su última etapa, ha estado marcada por la búsqueda del diálogo y el desencuentro –a partes iguales– con Vox.

Si algo ha definido su mandato ha sido la capacidad de llegar a sentar las bases del diálogo. Con Vox dentro de su Ejecutivo tras los comicios autonómicos de 2023, posibilitó la creación de las denominadas Leyes de concordia que los de Abascal exigieron en su momento como requisito para entrar en los gobiernos autonómicos liderados por el PP. Un acuerdo, replicado a su vez en otras regiones como Castilla y Léon, la Comunidad Valenciana o Extremadura, con objeto de enmendar en el ordenamiento autonómico la estatal Ley de Memoria Democrática.

Lo cierto es que la estabilidad del Ejecutivo aragonés no ha sido plena. Azcón ha pilotado una coalición que nació desde el primer día fragmentada; se ha obligado a pactar y negociar parlamentariamente en todo momento con los de Abascal. Tras su salida precipitada del Gobierno hace dos veranos y después de negarse a pactar unos Presupuestos para la región, la posición de Vox llevó el pasado diciembre al líder aragonés del PP a anunciar la convocatoria de un adelanto electoral. Un hecho, el del bloqueo autonómico, que ha convertido incluso en uno de sus principales argumentos: sin Presupuestos no hay Gobierno.