Rebajan la condena por retrasos en el proceso al director de Faffe que gastó 32.566 € en prostíbulos
El tribunal aprecia dilaciones indebidas por los casi siete años transcurridos hasta resolver la causa
Villén queda condenado a cinco años y tres meses y Ana Valls a cuatro años, seis meses y dos días

El TSJA ha rebajado de seis años a cinco años y tres meses de prisión la condena al ex director de la Faffe, Fernando Villén Rueda, por gastar 32.566 euros en prostíbulos con cargo a la fundación pública de la Junta socialista de Andalucía. La Sala aprecia retrasos indebidos en el proceso por lo que reduce la pena tanto a Villén como a su ex directora financiera, Ana Valls.
El juez ha estimado parcialmente los recursos de las defensas y ha aplicado la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas. En el caso de Villén Rueda, la condena pasa de seis años de prisión a cinco años y tres meses. En el caso de Ana Valls, la pena queda fijada en cuatro años, seis meses y dos días de prisión.
La sentencia señala que, «independiente de la causa que motivó el retraso en resolver, resulta patente y objetivamente apreciable que se ha dilatado de forma indebida la causa hasta la resolución definitiva de la instancia». El tribunal añade que «los casi siete años transcurridos, por causas no imputables en forma alguna a los acusados, permite apreciar en la atenuación ordinaria sobrevenida».
La Sala subraya además que «el retraso sobrevenido nada tiene que ver con la complejidad de la causa ni con la actuación procesal de los acusados». Por ello, aunque mantiene la condena por los hechos, rebaja las penas impuestas a los dos encausados.
Miles de euros en prostíbulos
Según el relato de hechos, Villén Rueda fue nombrado director técnico de la Faffe, una entidad constituida en 2003 por la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía para gestionar fondos públicos destinados a actividades formativas. Su cargo le permitía disponer de una tarjeta de crédito vinculada a las cuentas de la fundación para gastos de representación.
El tribunal considera probado que, «prevaliéndose de su cargo», llevó a cabo de forma continuada una disposición ilícita de fondos de la entidad para abonar servicios solicitados en distintos locales de alterne de Sevilla y otras provincias andaluzas. Para ello utilizó la tarjeta de la que disponía como director de la Fundación.
El importe total de esos gastos en prostíbulos ascendió a 32.566 euros. Villén fue condenado por un delito continuado de malversación en concurso con un delito continuado de falsedad en documento oficial. La ex directora financiera Ana Valls fue condenada inicialmente a cinco años, tres meses y un día de prisión.
Además de las penas de cárcel, Villén debía indemnizar a la Junta de Andalucía con 23.632 euros, después de que un auto rebajara la cantidad en casi 500 euros. Valls, por su parte, debía indemnizar a la Administración autonómica con 6.300 euros.
Las defensas de los dos acusados recurrieron la sentencia y alegaron, entre otras cuestiones, interrupciones en las alegaciones previas, interrupciones de la magistrada durante los interrogatorios y la denegación de introducir proposiciones de las defensas durante el veredicto.
El Alto Tribunal ha rechazado el resto de peticiones de las defensas. Según la sentencia, «no se desprende ningún elemento de donde deducir que la magistrada ha perdido su imparcialidad», ya que sus decisiones y las facultades de dirección ejercidas se mantuvieron dentro del ámbito de la función que le correspondía.