Andalucía
Maltrato animal

Muere el gato de Almería al que rociaron con ácido, cortaron la lengua y dispararon 30 perdigones

Kofuku, el gato al que unos maltratadores rociaron con ácido, cortaron la lengua y una oreja y dispararon al menos 30 perdigones, ha fallecido después de luchar por su vida durante días. El animal fue encontrado bajo un coche en Huécija (Almería) y llevado a una clínica veterinaria para intentar curar sus graves heridas.

La protectora Empatía Animal Almería rescató al gato el pasado 19 de julio e inició una campaña de colaboración ciudadana para cubrir los gastos clínicos. En tal sólo unas horas recaudaron los 300 euros necesarios para el tratamiento más urgente, una transfusión de sangre, y en los días posteriores alcanzaron los 920 euros.

La asociación ha ido publicando en sus redes sociales los avances del «crítico» estado de salud de Kofuku, ‘pequeña fortuna’ en japonés. A pesar de su instinto de supervivencia y de los esfuerzos veterinarios, el gato no ha podido recuperarse de las brutales lesiones y fallecía este pasado domingo por un fallo hepático. Tenía menos de dos años.

«No eran heridas recientes, estaban cerradas. Eso significa un día tras otro de maltrato. Creemos que va a salir adelante y no vamos a darlo en adopción, lo vamos a cuidar, amar y proteger nosotros para garantizar que tiene lo que verdaderamente se merece», explicaba a Nius el presidente de la protectora.

Además de graves quemaduras por ácido en el cuello, el animal tenía la lengua y una oreja cortadas. La radiografía mostró también que su cuerpo estaba repleto de perdigones, al menos 30. La asociación ha difundido una docena de imágenes del estado en el que se encontró al animal, que preferimos no mostrar para no herir la sensibilidad del lector.

«Kofuku es un gato joven, sus dientes de adulto están muy nuevos, así que pensad: con lo poquito que lleva vivo, ¿cómo es posible que tenga tanto maltrato sobre su cuerpo?», se preguntaban desde Empatía Animal Almería.

En un emotivo mensaje, la protectora despedía este lunes al animal y agradecía la encomiable labor de la clínica, que «se ha volcado completamente en su recuperación y en tratar de salvarle la vida. Ha estado en las mejores manos posibles y nos sentimos muy en deuda con ellos. Ya nadie te va a seguir haciendo daño, tu vida sí tiene valor y buscaremos justicia por ti».