Andalucía

El macrobrote de Baleares deja 179 andaluces confinados en las islas y 122 positivos en Andalucía

La Junta de Andalucía ha detallado este martes que de los 549 estudiantes andaluces vinculados al macrobrote desatado en Baleares, 179 permanecen confinados en las islas y 122 han dado positivo en Covid-19 en las pruebas practicadas a su regreso a la comunidad.

El consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, ha señalado que la Junta está en permanente «contacto con padres, niños y colegios» para realizar un seguimiento de los estudiantes afectados, aunque ha resultado «muy difícil» realizar un «listado de los jóvenes que han ido».

Los padres con hijos aislados en Mallorca han manifestado su descontento con la gestión del Govern socialista balear, recalcando que sus familiares están «retenidos en condiciones inhumanas». Algunos progenitores han ido más allá y han denunciado a las autoridades insulares por detención ilegal y prevaricación. El Gobierno de Francina Armengol, por su parte, ha trasladado a la Junta que los estudiantes están «medicalizados» y sus «problemas» han sido «subsanados».

Córdoba, la más afectada

Aguirre ha comparecido en rueda de prensa tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno andaluz precisando que, «a día de hoy, tenemos contabilizadas 549 personas vinculadas a dicho brote aquí en Andalucía».

De estas 549 personas, 179 continúan en aislamiento en Baleares, según ha apuntado el titular andaluz de Salud, que ha indicado que la cifra «más importante» de esos 179 procede de Córdoba, con 73 que «siguen estando en aislamiento, de los que 34 son positivos» en test de Covid.

Aguirre ha explicado que, en virtud de los controles realizados a la llegada de estos jóvenes a Andalucía de regreso de Baleares tras conocer este brote se han obtenido 122 positivos en la comunidad autónoma, a los que «habría que sumar los positivos de jóvenes andaluces que están ahora mismo en aislamiento según normativa y protocolo vigente en Baleares, fundamentalmente en Mallorca», ha detallado.

El consejero andaluz ha indicado que desde el pasado fin de semana se ha mantenido contacto continuo con el equipo de la Consejería de Salud de Baleares «no sólo para articular la localización» de los jóvenes afectados, sino también «los procesos de asistencia, los protocolos, las posibles llegadas o derivaciones hacia la Península de aquellos niños que no eran contactos, para hacerles el seguimiento en Andalucía», por lo que el intercambio de información ha sido «continuo», y el flujo de la misma ha sido «máximo» entre ambas administraciones autonómicas.

Protocolos de aislamiento

En ese sentido, Aguirre ha explicado que desde la administración autonómica balear se le pasa a la andaluza la información sobre «cuántos niños tiene de Andalucía, en qué situación se encuentran», y le irán diciendo «cuándo van llegando» de regreso a esta comunidad para que aquí puedan someterse al correspondiente «aislamiento», a las pruebas PCR y a los «controles según protocolo, que es el mismo a nivel de todas las comunidades autónomas».

Ha concretado que «el protocolo dice que aquel niño que salga positivo tiene que estar en aislamiento diez o 14 días, según tenga o no síntomas», y que «todos los que han estado alrededor tienen que estar en aislamiento un mínimo de diez días».

El titular andaluz de Salud ha confirmado además que, en Baleares, el aislamiento de estos estudiantes se está llevando a cabo en hoteles que hasta hace un par de días «no estaban medicalizados, pero ya la Consejería» de Salud y Consumo balear sí los ha medicalizado con personal médico y de enfermería para llevar a cabo el «control de síntomas» de los jóvenes confinados, que «no podrán coger un avión hasta que no se les dé el alta desde el punto de vista de pruebas diagnósticas de infección activa», según ha abundado Jesús Aguirre.

El consejero ha indicado que desde la Junta «por supuesto» que están «en contacto con los padres» de los estudiantes andaluces afectados por este brote, y «lo primero que hicimos fue mirar quién era el representante» de cada uno de ellos. Además, ha indicado que la consejera balear de Salud le ha informado a él personalmente de que se estaban «subsanando los problemas de alimentación» que se daban entre los jóvenes en aislamiento en hoteles, teniendo en cuenta que estos jóvenes tienen que comer «individualmente en su habitación, no pueden comer en un sitio común».

El consejero andaluz ha defendido que cualquier Dirección General de Salud Pública de una comunidad autónoma «puede emitir una orden de confinamiento ante posibles temas específicos de salud pública por enfermedades infecto contagiosas», como ha sido este caso, «entre aquellos que son positivos y aquellos que son contactos estrechos, y esa es la orden que emitió la Consejería de Salud y Consumo de Baleares y es la que se rige esa potestad de aislamiento domiciliario, de positivos y de convivientes», ha concluido.