La privilegiada ruta senderista de Granada rebosante de naranjos en flor: hay que hacerla siempre en primavera
Para desvelar esta ruta, primero tenemos que ubicarnos sobre el Valle de Lecrín. Este incluye 17 pueblos repartidos en ocho ayuntamientos y en su interior radica una privilegiada ruta senderista de Granada. Y bien merecido tiene el adjetivo de privilegiada, ya que es para muchos la más aromática de la temporada. No obstante, este sendero solo espera a quien sepa cuándo ir.
La comarca no es un descubrimiento reciente, aunque siga siendo desconocida para muchos viajeros. Sus campos de naranjos y limoneros han dado forma al paisaje durante siglos, y la cultura mozárabe se siente todavía en la disposición de los pueblos, en los lavaderos, en las iglesias. Pero cuando llega la primavera, todo eso queda en un segundo plano frente a esta ruta.
¿Cuál es la ruta senderista de Granada que hay que hacer sí o sí en primavera?
La Ruta del Azahar es el sendero más conocido del municipio de El Valle y una de las rutas senderistas de Granada más recomendadas para hacer entre los meses de febrero y abril. Su nombre no es decorativo: el azahar, la flor del naranjo, es la protagonista del recorrido desde el primer paso.
El trayecto está señalizado como SL-A 214 y es de tipo circular, con unos 5,5 kilómetros de distancia y una dificultad catalogada como baja. El punto de inicio está en el Mirador de las Alvirillas, en Melegís, donde un panel informativo orienta a los senderistas antes de arrancar.
Desde allí, el camino desciende entre cultivos de cítricos y avanza por caminos agrícolas que cruzan los pueblos de Melegís y Restábal, siempre con el embalse de Béznar asomando entre los árboles.
La ruta dura entre hora y media y dos horas a ritmo pausado. No hay desniveles pronunciados ni tramos complicados, por lo que va bien para familias con niños, personas que no tienen experiencia en senderismo o quienes simplemente quieren caminar sin prisas.
A lo largo del recorrido aparecen algunos elementos del patrimonio local: el antiguo lavadero de Melegís y la Iglesia de San Juan Evangelista, declarada Bien de Interés Cultural.
Lo que no figura en ningún panel informativo es la experiencia olfativa. En plena floración, los naranjos liberan su aroma en tal concentración que resulta casi difícil de creer. El olor del azahar impregna la ropa, el pelo, el aire. Es de esos detalles que convierten un paseo corriente en algo memorable.
¿Qué más hay para hacer y visitar en el Valle de Lecrín?
Quien llega al Valle de Lecrín por primera vez suele quedarse más de lo previsto. La comarca ofrece una combinación poco habitual: naturaleza accesible, gastronomía local con personalidad propia y una red de pequeños pueblos que conservan su carácter sin artificios turísticos.
Cerca de la Ruta del Azahar, el Barranco de la Luna, en Saleres, es otra opción para quienes prefieren las emociones más fuertes: tirolinas, rapel y rutas entre pozas de agua. En el embalse de Béznar funciona el Centro Náutico del Valle de Lecrín, con kayak, paddle surf y vela. Y en primavera, navegar por esas aguas con el aroma del azahar de fondo tiene su propio encanto.

En cuanto a la gastronomía, el Valle de Lecrín es tierra de cítricos, pero también de aceite de oliva. En Nigüelas, la Almazara de La Erilla (un molino con más de 500 años de historia) ofrece recorridos por el proceso de producción del aceite.
El remojón de naranja, plato típico de la zona, es una mezcla de naranja, bacalao, aceitunas y cebolla que conviene no saltarse.
Cuándo ir y cómo llegar a la mejor ruta senderista de Granada
La primavera es, sin discusión, la mejor época para hacer la ruta senderista de Granada del azahar. La floración suele concentrarse entre febrero y abril, aunque varía según el año y las temperaturas invernales.
En ese período, la Feria de la Naranja de El Valle (que se celebra el fin de semana del Domingo de Ramos) complementa la visita con degustaciones, rutas adicionales y actividades culturales.
El Valle de Lecrín está a unos 30 kilómetros de la ciudad de Granada, lo que lo convierte en una salida perfecta para un día. La autovía A-44 en dirección Motril lleva directamente a la comarca. El aparcamiento en Melegís no suele ser un problema, especialmente si se llega a primera hora de la mañana.
Por último, para el sendero en sí, conviene llevar calzado cómodo (no hace falta bota técnica), agua y protección solar. En días de mucho sol, las primeras horas de la mañana son las más agradables para caminar.
Temas:
- Granada
- senderismo
- Turismo